¿Cuándo explotaron los romanos la mina de oro de A Toca?

Una datación por carbono 14 pretende poner fechas a la antigua explotación aurífera de la sierra de O Courel

Visitantes en un frente de explotación de la mina romana de A Toca, en una imagen de archivo
Visitantes en un frente de explotación de la mina romana de A Toca, en una imagen de archivo

quiroga / la voz

En un plazo aproximado de tres meses se podrá saber con certeza cuándo y durante cuánto tiempo fue explotada la mina de oro romana de A Toca, en el municipio de Folgoso do Courel. Así lo esperan los responsables del proyecto Avraria -promovido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-, que tiene por fin estudiar el efecto de la minería romana en el paisaje, los usos del suelo y la vegetación de Galicia y otras partes de la Península. Dentro de este proyecto se está realizando un análisis de radiocarbono con el que se pretende poner fechas concretas a la historia de esta mina.

Es la primera vez que esta técnica se utiliza en Galicia para determinar la edad de una antigua explotación minera. «Pero hai que ter en contar que tamén se están analizando con este mesmo método unhas mostras tomadas na mina romana de Curral de Milleiros, no municipio da Rúa, e que os resultados das dúas analíticas sairán ao mesmo tempo», puntualiza el arqueólogo Brais Currás, uno de los responsables del proyecto. En ambos casos se extrajeron muestras del sedimento acumulado en pozas donde se recogía el agua utilizada en las explotaciones mineras. «Estes depósitos de auga que formaron parte da rede hidráulica das minas son arquivos valiosisímos que permiten reconstruír a historia das explotacións», dice a este respecto Currás.

Restos carbonizados

Entre los sedimentos extraídos de las pozas hay restos de maderas carbonizadas. Esta materia orgánica es la que se utiliza para realizar los análisis de carbono 14. «Tomáronse mostras que corresponden á época en que comezou a acumularse o sedimento no depósito de auga e á época en que terminou este proceso», señala el arqueólogo. «Desta forma, se os resultados das analíticas son satisfactorios, poderemos saber en que momento se iniciou a explotación da mina e en que momento acabou», añade. Hasta ahora, los investigadores han supuesto que la mayoría de las explotaciones auríferas de la comarca de Quiroga pueden datar de entre los siglos I y II. Los análisis de radiocarbono permitirán, según esperan los promotores del proyecto, datar con más precisión estas actividades mineras.

Brais Currás apunta por otra parte que con anterioridad ya se hicieron análisis de esta clase en varias minas romanas de Asturias, León y Portugal. «Os resultados foron magníficos e, por exemplo, conseguiron probar que unha mina de Portugal foi explotada entre os séculos I e III», agrega.

Dentro del proyecto, por otra parte, se están realizando a la vez un estudio edafológico y otro geológico. El primero -a cargo de Antonio Martínez Cortizas, profesor de la Universidade de Santiago- tiene el objetivo de caracterizar las diferentes facies o niveles que forman los depósitos de sedimento de los que se han extraído las muestras utilizadas en los análisis. El estudio geológico lo realiza Javier Fernández Lozano, de la Universidad de León, y pretende averiguar cuál el es grado de concentración del oro en las rocas de la zona donde se encuentra la mina de A Toca. «Combinando os resultados de todos estes estudos, esperamos chegar a entender non só en que época foi explotada a mina, senón tamén a evolución que experimentou a explotación mentres permanece activa», indica Brais Currás.

Un interesante atractivo para el geoparque

Los responsables del proyecto Avraria -coordinado por el grupo de estructura social y territorio del Instituto de Historia del CSIC- consideran que la investigación de la mina de A Toca puede ser de gran interés para la promoción del geoparque Montañas do Courel. «Saber con máis exactitude en que época foi traballada a mina e coñecer mellor a evolución da explotación pode ser algo moi interesante á hora de divulgar entre os visitantes o patrimonio mineiro do xeoparque», opina Brais Currás.

El arqueólogo apunta por otro lado que el antiguo depósito de agua de la mina -de gran importancia en el estudio que se está llevando a cabo- se encuentra actualmente oculto por la vegetación. «Eu recomendaría rozar o terreo para que o depósito de auga sexa máis visible e accesible, e tamén instalar no lugar uns paneis explicativos, porque a mina da Toca vai cobrar moito interese grazas a esta investigación», concluye.

 

Impacto en la vegetación

Las muestras de sedimento obtenidas por los investigadores en la mina de A Toca contienen pólenes fosilizados que están siendo estudiados en el laboratorio. Analizando estos materiales, los científicos pretenden averiguar cómo era la vegetación de la sierra cuando fue explotada la mina y saber si esta actividad tuvo un impacto apreciable en el medio ambiente.

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