Vilarbacú, un museo geológico al aire libre casi desconocido

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

FOLGOSO DO COUREL

El geólogo Xosé Carlos Barros —en el centro, de verde— muestra una formación de pizarra en una visita guiada al valle de Vilarbacú que se organizó dentro del Outono Xeolóxico
El geólogo Xosé Carlos Barros —en el centro, de verde— muestra una formación de pizarra en una visita guiada al valle de Vilarbacú que se organizó dentro del Outono Xeolóxico GEOPARQUE MONTAÑAS DO COUREL

El geoparque Montañas do Courel pretende aprovechar al máximo un valle del municipio de Quiroga de larga tradición minera

27 dic 2020 . Actualizado a las 19:30 h.

La localidad de Vilarbacú -en el municipio de Quiroga- es conocida sobre todo por albergar una mina de antimonio que fue explotada entre los siglos XIX y XX, y que en su última etapa, durante la dictadura franquista, sirvió como campo de trabajos forzados de presos comunes y políticos. Pero el valle donde se encuentra esta población se distingue también por una excepcional riqueza geológica y mineralógica de la que el geoparque Montañas do Courel pretende sacar todo el partido posible desde el punto de vista turístico y educativo. «Vilarbacú es todavía un sitio muy poco visitado, pero es un gran recurso para el geoparque y un reto que hay que trabajar de cara al futuro», dice el geólogo Daniel Ballesteros, miembro del comité científico de esta entidad.

Una primera experiencia en este sentido se llevó a cabo a finales del mes pasado, dentro de la primera edición del Outono Xeolóxico, un programa de actividades divulgativas que el geoparque organizó con apoyo de la Diputación lucense. Una de estas jornadas consistió en una visita guiada al valle de Vilarbacú a cargo de los geólogos Xosé Carlos Barros y Daniel Ballesteros. Los participantes tuvieron ocasión de conocer las principales características geológicas de este enclave donde -según explica Ballesteros- se pueden ver afloramientos representativos de prácticamente todos los minerales existentes en el territorio del geoparque. La única excepción es el ollo de sapo, un tipo de gneis o roca metamórfica que no está presente en Vilarbacú pero aflora en otras áreas del geoparque, como la localidad de Torbeo, en el municipio de Ribas de Sil.

Múltiples formaciones

Pero en Vilarbacú -indica Ballesteros-, pueden verse otras formaciones geológicas de gran interés, como las cuarcitas armoricanas, uno de los componentes del gran plegamiento de Campodola, el elemento más conocido del geoparque. En la zona también hay un afloramiento de rocas calizas del período Ordovícico -dentro del cual se encuentra la mina de antimonio- y otro de diabasas, una roca ígnea similar al basalto.