Cinco años velando por las orquídeas silvestres de O Courel

La alarma sanitaria obligó a aplazar la creación de una nueva reserva botánica en la sierra, que será la quinta

Un panel explicativo en la microrreserva de orquídeas del Alto da Pedra, una de las cuatro que fueron creadas hasta ahora en la sierra de O Courel
Un panel explicativo en la microrreserva de orquídeas del Alto da Pedra, una de las cuatro que fueron creadas hasta ahora en la sierra de O Courel

quiroga / la voz

Las microrreservas de orquídeas del municipio de Folgoso do Courel han pasado por el quinto aniversario de su fundación esta primavera, un período en el que estaba previsto acondicionar otro espacio protegido de este tipo. El estado de alarma sanitaria obligó a aplazar la apertura de la nueva microrreserva botánica, que estará situada en la localidad de Hórreos y que será la quinta de este tipo en la sierra. La Asociación Galega de Custodia do Territorio (AGCT), que promueve la creación de estas áreas, espera poder completar este proyecto después del verano.

Según explica Martiño Cabana, biólogo de la AGCT, para crear la nueva microrreserva de orquídeas en Hórreos todavía hace falta dar un par de pasos. Uno de ellos consiste en realizar un inventario de las especies vegetales y animales presentes en la zona. «Este traballo non se puido facer aínda a causa das limitacións nos desprazamentos que houbo durante os últimos meses», señala. Una vez realizado el inventario, solo quedará señalizar el área protegida con paneles explicativos. El terreno que ocupará la reserva botánica ya está delimitado y también se estableció un acuerdo con los propietarios del monte comunal de la parroquia, en el que se encuentra el nuevo espacio protegido.

Colaboración municipal

En cuanto a las cuatro microrreservas ya existentes, la AGCT considera que están cumpliendo el objetivo con el que fueron creadas, que consisten principalmente en favorecer la conservación de en torno a una veintena de especies de orquídeas silvestres poco comunes. «O resultado está sendo moi positivo grazas á colaboración do Concello, que se encarga de rozar de forma periódica estes terreos seguindo as recomendacións dos botánicos da nosa asociación», apunta Martiño Cabana a este respecto.

Estos desbroces, indica asimismo el biólogo, reemplazan la labor que antes realizaba el ganado que pastaba en los prados donde crecen las orquídeas. Con la desaparición de la actividad ganadera a causa de la despoblación del rural -añade-, el crecimiento incontrolado de la vegetación en estas zonas podría acarrear la desaparición de las colonias de orquídeas autóctonas y la pérdida de biodiversidad.

Por otro lado, las microrreservas de orquídeas se han convertido en un recurso destacado del geoparque Montañas do Courel, que aún no existía cuando fueron creadas estas áreas protegidas, en el 2015. «Nese momento non pensabamos que as microrreservas acabarían formando parte do xeoparque, pero son unhas zonas de especial interese dentro deste territorio, xa que as orquídeas crecen en prados calizos», comenta Martiño Cabana. Por ello, agrega, estos espacios son muy apropiados para poner de manifiesto las relaciones entre las comunidades vegetales y la geología del territorio.

Un proyecto que se solapa en Hórreos con el de la conservación del oso pardo

La nueva microrreserva botánica que la Asociación Galega de Custodia do Territorio tiene previsto crear en la parroquia de Hórreos se encuentra muy cerca de uno de los espacios escogidos para desarrollar el plan Life de conservación del oso pardo en la sierra de O Courel, en el que también participa esta entidad. En el mismo monte comunal se situará una de las plantaciones de árboles y arbustos que se están creando dentro de dicho plan para proporcionar fuentes de alimento a los osos.

A pesar de estar a poca distancia., señala Martiño Cabana, la microrreserva botánica y los terrenos donde se realizarán las mencionadas plantaciones presentan unas características muy diferentes. Las orquídeas -explica a este respecto- crecen en una zona más alta, donde afloran peñascos y predomina la vegetación herbácea. Los árboles y arbustos serán plantados en unos terrenos más bajos en los que crecen especies vegetales propias de las riberas de los ríos y arroyos. «As dúas iniciativas naceron e se desenvolven de forma independente, pero os seus obxectivos coinciden en certa maneira, porque en ambos casos o que se busca é a conservación da biodiversidade da serra», dice el biólogo.

En estas plantaciones, que se llevarán a cabo este año, se utilizarán especies como el cerezo y el manzano silvestres, el serbal de los cazadores y el arraclán o sanguiño, cuyos frutos son consumidos habitualmente por el oso pardo. Los promotores del plan Life -en el que la AGCT y la Fundación Oso Pardo colaboran con la Consellería de Medio Ambiente- señalan que la creación de pequeños bosques de estas especies no solo ofrecerá alimento a los osos, sino que también puede contribuir a la prevención de incendios, ya que ayudará a reducir la proliferación de maleza y a incrementar la proporción de frondosas.

El plan de conservación del oso pardo comenzó a desarrollarse en el 2016 y se encuentra en su último año de ejecución. Para los próximos meses, además de llevar a cabo las referidas plantaciones, está previsto completar el reparto de pastores eléctricos entre los apicultores locales para que protejan sus colmenares de posibles ataques, así como rehabilitar varias alvarizas abandonadas.

Reductos de especies vegetales y mariposas muy poco comunes

Las cuatro reservas botánicas creadas en el municipio de Folgoso do Courel en el 2015 reciben respectivamente las denominaciones de Afloramento de Visuña, Monte Cido, Alto da Pedra y Alto do Couto. Aunque las orquídeas silvestres se utilizan como emblema de estas áreas protegidas, explican desde la AGCT, su función no es solo ayudar a conservar estas plantas sino también otras especies vegetales y animales de especial valor medioambiental que comparten el mismo hábitat.

En las microrreservas, apunta a este respecto Martiño Cabana, crecen también otras plantas difíciles de ver fuera de la sierra de O Courel, como las llamadas Campanula adsurgens y Leontodon crispus bourgeanus, que son exclusivas de los terrenos calizos de las montañas de Lugo, Ourense y León. En estos terrenos se conservan también colonias de Erodium glandulosum, una planta de flores de color violeta perteneciente a la familia de los geranios. En la sierra de O Courel, esta planta sirve como alimento casi exclusivo a las orugas de la mariposa Aricia morronensis, que está incluida en el catálogo gallego de especies raras y amenazada con la categoría de vulnerable.

Las pequeñas reservas botánicas de O Courel, concluye Cabana, albergan además otras especies vegetales menos conocidas, todas ellas escasas y muy adaptadas a la vida en los prados calizos de montaña.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Cinco años velando por las orquídeas silvestres de O Courel