La cesta de Navidad que paga el alquiler

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

CHANTADA

XOAN CARLOS GIL

Mulleres e Palabras costea su sede rifando premios culturales de 600 euros

15 dic 2021 . Actualizado a las 22:56 h.

La cesta de Navidad del colectivo feminista vigués Mulleres e Palabras no tiene ni mazapán ni mantecadas ni turrón ni champán. A cambio, ofrece productos que también son manjares, pero de otra manera. Dan sustento al espíritu porque alimentan el hambre de cultura. Hay trabajos de ilustradoras como Abi Castillo, Sabela Carballo o Eva Casais, libros de Ledicia Costas, Enma Pedreira o Sesé Mateo, cedés de As Efémeras o Isabel Rei, joyas de Loló Diseños, cerámica de Purificación Fernández, desayunos ecológicos en La Tienda de Paz o entradas para la sala Ártika, así hasta completar una enorme caja con muchas más propuestas cuyo valor total supera los 600 euros. Las rifas a tres euros para hacerse con ella volaron mucho más rápido de lo que habían soñado. La intención era conseguir financiar el local en el que se reúnen, en la calle Zaragoza, 3, y lo han conseguido con creces. «Foi unha acollida moi agarimosa», cuenta Rosa Chantada, una de las pioneras de la muestra en marcha del proyecto.

La asociación se creó en la ciudad en plena pandemia, en junio del 2020, con el objetivo de hacer actividades para mujeres y además hacerse eco de iniciativas creativas en las que hubiese mujeres detrás dadas las dificultades que tienen para dar a conocer su trabajo, lo que hace que algunas destaquen, pero al poco, desistan.

La cesta se expone en la librería Cartabón, en O Calvario, desde donde se retransmitirá el sorteo el día 20 en redes, para que la vea el público, porque en su sede no tendría un escaparate tan directo y además el horario de apertura del local es muy limitado, «Só podemos atendelo no tempo libre, dependendo das quendas de traballo de cada unha». Chantada argumenta que el plan de visibilizar el talento femenino «ou calqueira cousa que queiran contar a través da escrita, da arte o de que elas consideren», no es porque sí. «Hai unha enorme fenda e non vemos que desapareza. Hai moitísimas artistas, pero os xurados dos premios, as salas de arte, os eventos, teñen una aplastante representación masculina. Na feira do libro deste ano había doce personas na inauguración. Delas, solo dous mulleres», ejemplifica.