Del club de Nikola Mirotic a Chantada

luis conde MONFORTE / LA VOZ

CHANTADA

El pívot del CB Chantada, Djordjije Marinovic, creció en el equipo donde jugó el deportista del Barça

25 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los países balcánicos siempre han sido la cuna de los mejores baloncestistas de Europa, algunos de los que dieron el salto a la NBA. Uno de los deportistas que se formó en la escuela de Montenegro juega en el Ucoga Seguros CB Chantada Ensino. Se trata de Djordjije Marinovic, que cumple su segunda temporada a las órdenes de Alberto Fafián, y que se formó en la misma escuela en la que estuvo el jugador del FC Barcelona Nikola Mirotic.

El joven pívot comenzó a jugar al baloncesto con 12 años. «Lo hice porque estaba un poco rellenito y además pasaba demasiado tiempo en la calle con mis amigos. Entonces, mis padres decidieron apuntarme a básquet», señala el montenegrino.

Sus inicios ya fueron prometedores. Y los técnicos lo incorporaron al equipo del BC Joker, una pequeña escuela de baloncesto de la ciudad de Podgorica, donde nació. «Los mejores jugadores del club donde crecí fueron Mirotic y Todorovic. Aquí las cosas me salieron bien, y así di el salto al Buducnost, un club profesional que ese año disputó la Euroliga», afirma Marinovic.

Todo fue sobre ruedas para el pívot, que tomó la decisión de salir de su país en dirección a España. Su primer equipo fue el AE Boet Mataró, y una vez que acabó en tierras catalanas fichó por el CB Chantada. En su decisión de probar en el baloncesto español pesó el hecho de que las posibilidades de progresar en su país eran mínimas. «Allí no hay demasiadas posibilidades de ganarte la vida jugando al básquet. Fue duro dejar a mi familia y la vida que tenía allí, pero venir a España lo tomo como una inversión de cara a mi futuro», asegura.

Un jugador polivalente

Marinovic es un jugador total, que destaca por su polivalencia. Tiene muy buena misión de juego y puede jugar al poste bajo de espaldas al aro. Puede hacerlo de cara con bote a la vez que también puede tirar de tres. Sus posiciones suelen ser de ala-pívot o pívot, pero también se prodiga de alero si es necesario.

El baloncesto es su auténtica pasión. «Este deporte significa todo para mí. Representa mi vida, y tuve que hacer muchos sacrificios, como pasar menos tiempo divirtiéndome con mis amigos, para entrenar y así poder llegar a ser profesional», dice.

Cuando le propusieron fichar por el CB Chantada no se lo pensó, ya que las referencias eran inmejorables. Y no se arrepiente. «Me gusta mucho Chantada. Es un pueblo pequeño en el que todo el mundo se conoce, y eso hace que sea como una gran familia. Precisamente, esa fue una de las razones por las que vine a jugar aquí, y quiero quedarme muchos años», puntualiza Marinovic.

El montenegrino es una referencia del equipo y no le importa liderarlo en los momentos más complicados. «Eso es una motivación, pero también presión. Ser uno de los referentes del plantel supone una responsabilidad, e intento ser ese jugador al que el equipo pueda aferrarse. Me gusta dar alas a los demás», señala.

El ascenso

La historia del CB Chantada en la liga EBA es espectacular. En los últimos años, el equipo se ha clasificado varias veces para jugar la fase de ascenso a la LEB Plata. Este año, el proyecto tiene como meta dar el salto de categoría. «Conseguir el ascenso a la LEB Plata no es un objetivo fácil, pero creo que tenemos lo que hace falta para poder conseguirlo. Además de tener un buen equipo, somos como una familia, por lo que creo que tenemos muchas opciones para ascender», comenta.

El CB Chantada viene de cosechar una derrota, pero Marinovic no cree que ese mal resultado ante el Xiria les vaya a pasar factura. «La última derrota supone una lección para nosotros. Te demuestra que en esta liga tienes que estar al 100% para competir contra cualquier oponente, bien sea de los que están arriba o de los últimos», asegura.

Su día a día

Marinovic convive en Chantada con sus compañeros de equipo Álex Barcos, Guido Villamil y Carlos Vidal. Está muy activo durante el día. «Me levanto y salgo a comprar comida. Después voy a entrenar, hago la comida y me echo la siesta. Al levantarme voy a pasear o estudio, para luego ir a entrenar. Por la noche solemos jugar a las cartas o a juegos de mesa», concluye.