«Son de Chantada e xa vira incendios antes, pero como o de Canarias ningún»

Un fotógrafo chantadino se vio sorprendido por el incendio de Gran Canaria en un parador que fue desalojado

Esta imagen del incendio es la única que pudo tomar José Luis Novelle al ser evacuado del parador de Cruz de Tejeda
Esta imagen del incendio es la única que pudo tomar José Luis Novelle al ser evacuado del parador de Cruz de Tejeda

chantada / la voz

El incendio que esta semana quemó más de 9.000 hectáreas en Gran Canaria es el mayor de los registrados hasta ahora en esa isla y obligó a evacuar a miles de personas. Entre los testigos directos de las primeras horas de este devastador incendio está el chantadino José Luis Novelle Policastro, un fotógrafo que se disponía a cubrir una boda en un parador de turismo situado en una de las estribaciones montañosas que han quedado reducidas a ceniza. Él y todos los demás, novios incluidos, tuvieron que salir corriendo ante la rapidez con la que avanzaba el fuego. «Son de Chantada -explica José Luis Novelle-, así que xa tiña visto incendios forestais antes, pero como este ningún».

La boda para la que habían contratado los servicios de José Luis Novelle iba a celebrarse el sábado, día 17, en el parador de turismo de Cruz de Tejeda. Está situado en un paraje único, a 1.500 metros de altura y con unas vistas excepcionales sobre los barrancos de esta parte de la mayor de las islas. Se trataba de una ceremonia civil que se iba a celebrar en horario de tarde en el mismo parador, después de la sesión de fotos y antes del banquete. Eran las tres y media y apenas había empezado la sesión de maquillaje de la novia cuando sonó una sirena de alarma. El parador de Cruz de Tejeda sufrió en el 2017 los efectos de otro incendio forestal que le quemó la piscina y alguna habitación, así que tiene un sistema de alarma para estos casos.

Con la sirena, el personal del hotel empezó a decirles que tenían que marcharse todos inmediatamente. Nadie discutió la orden de desalojo. Todos se dieron cuenta de que la situación era grave. «Cando saímos -recuerda José Luis Novelle-, vimos que a columna de fume era enorme e que o lume avanzaba moi apresa». José Luis Novelle nació hace cincuenta años en Chantada y vivió en esta localidad hasta que en el 2000 su mujer ganó una plaza de profesora en las Islas Canarias y los dos se mudaron allí. En Galicia tuvo ocasión de ver muchos incendios forestales, pero en ninguno llegó a sentirse en una situación tan comprometida como en este. No les dio tiempo a sentir miedo, porque el desalojo fue muy rápido, pero el riesgo que corrían era evidente. «Eu penso que se quedamos morreríamos alí -asegura-, igual non queimados, pero si asfixiados».

Todo fue muy rápido

El desalojo fue muy rápido y a nadie le dio tiempo de coger apenas nada. Ni a la novia, que se dejó en el parador hasta el vestido con el que se iba a casar. Tampoco él pudo recoger su equipo fotográfico. Con la cámara que tenía en la mano sacó una única foto del fuego antes de subirse a su coche. En la imagen que acompaña esta información puede verse un frente del incendio en lo alto de la montaña, con una enorme columna de humo encima. El viento soplaba muy fuerte, nada raro en una isla y a la altura en la que se encontraban, y eso hizo que el incendio se descontrolase en poco tiempo. Ellos no habían recibido ningún aviso previo, porque cuando llegaron al parador no había empezado el incendio. Les tocó ver el principio. Unos días atrás se había producido otro en una zona próxima que también fue de grandes dimensiones, pero no tanto como este.

A pesar de las prisas, el desalojo fue más o menos ordenado. En el garaje en el que habían dejado los coches, personal de emergencias les explicaban en qué dirección debían escapar y les avisaban de que siguiesen el camino que les decían, porque otras rutas ya habían sido alcanzadas por el fuego. El parador de turismo se encuentra a 35 kilómetros de la ciudad de Las Palmas y siguiendo las indicaciones que les dieron tanto los invitados a la boda, como el resto de los inquilinos y los trabajadores del parador pudieron abandonar la zona sin ningún problema.

Al contrario que en el 2017, el parador de Cruz de Tejeda no sufrió finalmente ningún daño en este incendio. Sus alrededores están quemados, pero el edificio y su recinto se salvaron. José Luis Novelle todavía no ha vuelto por allí a recoger su equipo fotográfico. No por miedo, sino porque tenía programado un viaje a Chantada para pasar aquí unas vacaciones. Ha tenido suerte, porque el del 2019 no está siendo un verano de incendios en Galicia.

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