Nada de guante blanco, en Chantada volaron puñales en el pleno

La oposición le recuerda al alcalde que las tres fuerzas de izquierda sumaron más votos que el PP


chantada / la voz

Los plenos de investidura suelen ser de guante blanco, pero no siempre. En el de Chantada no cabían sorpresas sobre el resultado porque Manuel Varela sumó el pasado día 26 una nueva mayoría absoluta. Los nueve votos de los concejales que consiguió ese día fueron suficientes para convertirlo en alcalde de nuevo y para recuperar este municipio para el Partido Popular. Pero hubo debate, y en algún momento volaron argumentos afilados como puñales. Por ejemplo, la portavoz del PSOE le reprochó al PP local que recurriese al carreteo de ancianos el día de las elecciones.

Manuel Varela y los otros seis ediles del PP de Chantada llegaron juntos y un cuarto de hora antes del inicio del pleno a la casona de Lemos, el edificio histórico del casco antiguo que sirve como biblioteca y Casa da Cultura y en el que, a falta de espacio suficiente en la casa consistorial, se celebran los plenos municipales. Habían quedado previamente en el Ayuntamiento y atravesaron en grupo la Praza do Cantón para esperar en los soportales de la Casa da Cultura a que llegase la hora de empezar. Los cuatro concejales del PSOE y los dos de Por Chantada-Candidatura de Unidade Popular esperaban dentro.

El alcalde, el de más edad

Una vez empezado el pleno, ya le correspondió a Manuel Varela presidirlo, porque de los diecisiete concejales electos él es el de mayor edad. Ninguno de los otros dos cabezas de lista retiró su candidatura, así que la votación de elección de alcalde terminó con los ocho votos del PP para Manuel Varela, con cuatro para la socialista Raquel López y con dos para Antón Fente, el cabeza de lista de Por Chantada. El concejal más joven, el popular Diego Otero, fue el encargado de entregar el bastón de mando municipal a Manuel Varela, que ente aplausos lo mostró a las treinta personas que llenaban la sala. El que empezó este sábado es el quinto mandato municipal de Manuel Varela como alcalde, después de los de 1995, 1999, 2003 y 2011.

Manuel Varela muestra el bastón de alcalde al público que llenaba el salón de plenos
Manuel Varela muestra el bastón de alcalde al público que llenaba el salón de plenos

Ya reelegido, el alcalde ofreció a los dos portavoces de la oposición la posibilidad de que tomasen la palabra. Y no la desaprovecharon. El primero en hablar fue Antón Fente, que recordó al partido gobernante que el pasado 26 de mayo las fuerzas que están en la oposición sumaron más votos que ellos.

La izquierda y la derecha

Efectivamente, si el PP obtuvo 2.428 votos en estas elecciones, la suma del PSOE y Por Chantada da 2.337 y con el añadido de los 270 del BNG, que no consiguió entrar en la corporación, alcanzan los 2.707. Es decir, que la izquierda tuvo en Chantada 279 votos más, pero como todo el centroderecha se concentró esta vez en la misma candidatura, el PP consiguió retener la alcaldía.

En todo caso, al portavoz de Por Chantada le parece que con estos datos sobre la mesa el Gobierno local debería aceptar que hay que dejar la «política de bloques» y abrir un nuevo tiempo de «diálogo e acordo en asuntos centrais para Chantada».

Por el PSOE, Raquel López, también incidió en las sumas de votos. «Esta vez en Chantada resultou que sete máis dous deu sete», dijo gráficamente para recalcar que la vuelta de Manuel Varela al PP no consiguió sumar tanto como sus votos de hace cuatro años como independiente más los que entonces consiguió el PP de Javier Rodríguez Medela, que por cierto no fue al pleno a pesar de que todavía es el presidente local del PP, al menos oficialmente. Pero Raquel López reservó para el final la parte más dura de su intervención. Fue cuando mostró su orgullo por la campaña desarrollada por el PSOE chantadino. También el día de las elecciones, cuando, dijo literalmente, mantuvieron la dignidad y no dieron «espectáculos bochornosos de carrexo», de los que aseguró que habían sido testigos ella y José Luis Vázquez Hermida, el segundo de la candidatura socialista.

La acusación no tenía destinatario explícito. pero el alcalde se dio por aludido. Cuando le tocó hablar, dijo que no habría querido entrar «en debates innecesarios para os que haberá tempo nestes catro anos», pero recordó que tras las elecciones felicitó a los cabezas de lista de Por Chantada y el BNG porque sus campañas habían sido limpias. Del PSOE no dijo nada.

Carreteo y demencia

Y acto seguido negó haber carretado votantes a la fuerza. Varela reconoce haber trasladado a electores en días de votación en su propio coche. Pero para explicar que no se trata de coaccionar a nadie para que vote por él, sino para facilitar el desplazamiento de los vecinos a las mesas electorales, añadió: «Eu teño levado no meu coche votantes do PSOE e incluso do BNG». En ese momento, una mujer que estaba entre el público lo interrumpió diciendo «con demencia» en voz alta. Ante el desconcierto general, la secretaria intervino para recordar que el público no podía intervenir en el pleno.

El alcalde aún tuvo tiempo de devolverle el golpe a los socialistas animándolos a hacer como él y hablar con los vecinos todo el año, y no solo cuando toca campaña electoral. «Se non, non van poder gañar nunca», les espetó.

A pesar de la dureza de algunos discursos, los diecisiete concejales de la nueva corporación de Chantada acabaron posando juntos para los fotógrafos
A pesar de la dureza de algunos discursos, los diecisiete concejales de la nueva corporación de Chantada acabaron posando juntos para los fotógrafos

A pesar de esos momentos de tensión, el pleno terminó con todos los concejales charlando de forma más o menos cordial. A propuesta del alcalde, los diecisiete aceptaron posar para un foto de grupo frente a la mesa presidencial.

Multas que hay que pagar, adiós al plan de ajuste económico y apoyo para que haya más Hotusa

La dureza de la intervención de la socialista Raquel López obligó al alcalde de Chantada a improvisar una parte de su discurso de investidura. Pero la parte que llevaba preparada también tuvo contenido. Su primera intervención tras ser reelegido incluyó promesas, como es habitual en estos casos, pero también otras cosas más difíciles de escuchar en este tipo de discursos. Por ejemplo, Manuel Varela anunció mano dura con las infracciones de tráfico y advirtió que los incumplidores ya no se podrán seguir riendo de los que pagan sus multas, porque ya han empezado a recibir apremios de pago en sus casas. «Dame vergoña -admite- cando me din que a xente de Chantada aparca moi mal». Multas aparte, el alcalde cree que en lo económico este mandato que ahora empieza va a ser muy distinto a los dos últimos. En septiembre o en octubre, dijo, el Ayuntamiento va a poder decir adiós el plan de ajuste que condicionó sus inversiones durante años. «O sufrimento destes oito últimos anos vaise acabar», prometió. Y también prometió «asentar definitivamente a Hotusa en Chantada», mediante la reforma urbanística que la empresa pide en la zona de Lousada. También prometió trabajar por conseguir otra biblioteca, una nueva depuradora o la peatonalización de la Rúa do Comercio.

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