Vecinos de Os Peares visitan la presa: «Moitos nunca a viran por dentro»
CARBALLEDO
Naturgy abrió excepcionalmente estas instalaciones para la gente que vive más cerca
24 mar 2026 . Actualizado a las 11:40 h.Personal de Naturgy guio recientemente una visita especial por el interior de la central hidroeléctrica de Os Peares. Se trató de una ocasión especial en primer lugar porque las de Os Peares no son unas instalaciones que en principio esté abierta a este tipo de visitas. Pero además también porque quienes eran los invitados. Se trata de una veintena de vecinos del pueblo de Os Peares, situado a solo unos cientos de metros aguas abajo de la cabecera de este embalse del río Miño. «Case todas as casas dos Peares teñen alguén que traballou na construcción desta presa, pero moita xente non a vira nunca por dentro, a pesar de tela tan cerca», explica Hugo Santoalla, el presidente de la asociación de vecinos Sen Fronteiras, de Os Peares.
Os Peares no solo está en el lugar en el que se juntan dos provincias y cuatro municipios, sino también en medio de la mayor concentración de centrales hidroeléctricas de Galicia. La que lleva el nombre de este pueblo es la más cercana y está muy cerca, pero tampoco están lejos San Pedro y Santo Estevo, en el Sil. Así que no es raro que medio pueblo se emplease durante años en la construcción de los saltos del Miño y del Sil. Y una vez terminadas las obras muchos entraron a trabajar para las empresas hidroeléctricas una vez que los embalses se iban llenando.
En la asociación que representa a los vecinos de este pueblo les pareció buena idea proponer a Naturgy una visita a esa central, por mucho que la tengan tan cerca. Porque una buena parte de los actuales residentes en Os Peares solo la habían visto por fuera y porque los demás hacía mucho que no la veían por dentro. Como uno de los veinte visitantes, un hombre de 70 años que había estado dentro de la central de Os Peares hace exactamente 60 años, cuando tenía 10, dentro de una excursión de su colegio.
Hugo Santoalla explica que hoy en Os Peares vive gente ya jubilada que en tiempos trabajó en las obras de construcción de las presas y posteriormente en las empresas que las explotaban. Después están sus descendientes, que nunca o casi nunca las vieron por dentro, pero que han oído las mil historias que cuentan sobre ellas sus padres y abuelos. Y finalmente hay un tercer grupo, el de la gente que llegó recientemente a Os Peares y se instalaron allí, sin tener necesariamente raíces familiares en el pueblo.
Este último es el caso del presidente de la asociación de vecinos, que lleva diez años instalado en este enclave administrativamente dividido entre los ayuntamientos de A Peroxa, Carballedo, Pantón y Nogueira de Ramuín y no tiene ninguna intención de marcharse. «Fun un día de visita e o lugar pareceume espectacular -cuenta Santoalla-, e ademáis está moi ben comunicado con Ourense e con Monforte e ten todos os servizos, incluidas tendas e un centro de saúde». Primero vivió de alquiler, pero pronto acabó comprando y ahora tiene una casa propia.
Trabaja en el hospital de Ourense, así que se conoce al dedillo la carretera N-120. Pero la dependencia del coche no le parece un inconveniente tan grande como para renunciar a vivir en este lugar en el que se juntan los dos ríos más grandes de Galicia, donde muchos quieren ver algo así como el corazón de la Ribeira Sacra.