Este es el último molino de la Ribeira Sacra

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

BÓVEDA

Alberto López

Una vecina de Bóveda sigue moliendo grano  como hacía su padre

03 may 2022 . Actualizado a las 14:48 h.

El último molino de la Ribeira Sacra está a punto de jubilarse. Es el conocido como el molino del Maseda, se encuentra en el municipio de Bóveda y nadie sabe bien cuánto fue construido, pero es seguro que tiene a sus espaldas bastante más de un siglo. Se mueve con la fuerza del agua del río Mao y gracias al empeño de su propietaria, Luisa Pérez Quiroga. Ella sigue moliendo grano por encargo pero está a punto de cumplir 65 años y prepara ya su retiro.

En la geografía de la Ribeira Sacra, atravesada por cientos de ríos, quedan decenas de molinos en pie. Un buen puñado de ellos se encuentran en un estado de conservación notable o al menos aceptable. También hay unos pocos que conservan en todo o en parte la maquinaria que los hacía funcionar y las herramientas que utilizaban los molineros. Pero no parece que haya ningún otro que siga en activo. El único al que todavía es posible llevar grano para moler a cambio de dinero es el molino del Maseda, que se llama así porque ese era el apellido del que fue su primer propietario, un vecino de la parroquia de Ribas Pequenas, en el sur del municipio de Bóveda, cerca del límite con Monforte.

Las actuales propietarias son las dos hijas de Manuel Pérez, un agricultor y ganadero de Ribas Pequenas que en su día le compró el molino a la familia que a su vez se lo había comprado a los Maseda. Cuando Manuel Pérez murió, su hija Luisa Pérez Quiroga se hizo cargo de la explotación ganadera de su padre y también de su molino. Y ahí sigue, ella dice que fundamentalmente por amor al arte, porque dinero no le saca mucho.