Hierro y carbón en las antiguas tumbas de Cereixa, un misterio por aclarar

Francisco Albo
francisco Albo MONFORTE / AGENCIA

A POBRA DO BROLLÓN

Escorias de hierro extraídas de las sepulturas del cementerio medieval de Cereixa, que ahora serán analizadas en laboratorio
Escorias de hierro extraídas de las sepulturas del cementerio medieval de Cereixa, que ahora serán analizadas en laboratorio

Preparan un estudio de laboratorio sobre el cementerio medieval de A Pobra

11 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La asociación vecinal de la parroquia de Cereixa, en A Pobra do Brollón, podrá contar con una subvención del área de Cultura de la Diputación para dar continuidad al proyecto de investigación arqueológica que se desarrolla desde hace años en el cementerio medieval del castro de San Lourenzo. Una parte de los fondos se dedicará a estudiar uno de los aspectos más singulares del yacimiento, que consiste en la presencia de acumulaciones de escorias de hierro y carbones en algunas de las tumbas que fueron excavadas en la necrópolis.

Los investigadores que participan en el proyecto están convencidos de que estos materiales fueron depositados en las sepulturas de forma deliberada y suponen que esto se hizo con una intención ritual, de acuerdo con ciertas prácticas de origen precristiano que seguían vigentes cuando se llevaron a cabo los enterramientos. El arqueólogo Xurxo Ayán, director técnico del proyecto, señala que estos materiales serán analizados con el fin de obtener todos los datos que sea posible sobre estas antiguas costumbres funerarias. «Por unha parte, imos enviar unhas mostras de carbóns a unha especialista en antracoloxía [disciplina que estudia los restos carbonizados hallados en contextos arqueológicos] para intentar determinar a súa procedencia», explica. En los análisis de laboratorio se espera averiguar a qué tipo de madera corresponden estos restos, lo que podría ayudar a aclarar el significado simbólico de tales prácticas.

Por otro lado, se analizarán las escorias de hierro encontradas en algunas sepulturas con el objetivo de conocer las características y el origen del metal. También se someterán a análisis otras escorias de hierro recuperadas en el yacimiento, pero considerablemente más antiguas, ya que se cree que corresponden a un poblamiento de la época prerromana. «Temos a seguridade de que ese poboamento data do primeiro milenio antes de Cristo, pero para confirmalo imos realizar tamén unhas datacións de materiais orgánicos por carbono 14», dice Ayán.

Un tercer depósito de escorias de hierro fue localizado en un lugar situado en el entorno del castro que recibe tradicionalmente el nombre de O Escoural. Estos restos metálicos serán igualmente analizados en el laboratorio y comparados con los que fueron hallados en la parte prerromana del castro y en el cementerio medieval. «Con este estudo esperamos chegar a saber se todos os ferros teñen a mesma procedencia e reconstruír na medida do posible a historia da relación coa metalurxia que tiveron os habitantes de Cereixa en todos eses períodos», añade el arqueólogo.

Otra campaña en agosto

Además de los análisis de laboratorio pendientes de realizar, los responsables del proyecto arqueológico de Cereixa planifican para el verano una nueva campaña de excavaciones, que será la séptima que se lleve a cabo en el yacimiento. Según sus previsiones, la intervención se desarrollará durante la primera quincena de agosto. Con este fin ya se ha solicitado a la Dirección Xeral de Xuventude e Voluntariado la concesión de un campo juvenil de trabajo, siguiendo la fórmula que se adoptó en los últimos años.

En años anteriores, estos campos de trabajo tuvieron un carácter internacional. Debido a la situación sanitaria, los participantes en la campaña del 2020 fueron exclusivamente jóvenes residentes en Galicia. «Para este ano aínda non se pode saber se teremos de novo un campo de traballo de carácter autonómico ou interautonómico, pero por agora parece difícil que veñan participantes doutros países», comenta Xurxo Ayán a este respecto. Igual que el año pasado, en vista de las circunstancias actuales, la nueva campaña arqueológica tendrá una duración limitada y se reducirá a una pequeña parte del yacimiento. «Pensamos seguir traballando no cemiterio medieval e seguramente só escavaremos catro ou cinco tumbas, pero o que importa é que o proxecto siga adiante e que non se deteña», concluye.