«Ayudo a la arqueología porque creo que debo devolver algo a la sociedad»

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

A POBRA DO BROLLÓN

Karpin Astoreka en las excavaciones del yacimiento de Os Conventos, en Vilachá de Salvadur
Karpin Astoreka en las excavaciones del yacimiento de Os Conventos, en Vilachá de Salvadur

Karpin Astoreka, un bombero de Vitoria, colabora como voluntario y mecenas en los proyectos arqueológicos de A Pobra do Brollón

10 abr 2021 . Actualizado a las 16:26 h.

Desde hace cuatro años, Karpin Astoreka -bombero y vecino de Vitoria- colabora como voluntario en los diferentes proyectos arqueológicos que se desarrollan en el municipio de A Pobra do Brollón: en el castro de San Lourenzo de Cereixa, en el yacimiento medieval de Vilachá de Salvadur y en el escenario de la llamada batalla de Repil, en el límite con Monforte de Lemos. Además de ayudar a los investigadores, colabora en estas iniciativas como mecenas, aportando dinero de su bolsillo.

-¿Cómo es que un bombero del País Vasco participa en investigaciones arqueológicas en A Pobra do Brollón?

-Llegué a interesarme por esto porque por ciertas circunstancias fortuitas conocí a Xurxo Ayán [director técnico de estos proyectos] en un momento en que él vivía en Vitoria. Así me enteré de estas iniciativas, me entró curiosidad y vine a verlas por mí mismo. Antes no me había interesado por la historia ni por la arqueología, no había tenido ninguna relación con ese mundo, pero cuando lo descubrí me pareció algo alucinante y desde entonces he aprovechado las vacaciones y días libres para venir a ayudar en lo que pueda y también a aprender. Al principio venía para estar tres días o así, pero después me quedaba más tiempo. Además, estas excavaciones se realizan en unos sitios espectaculares y lo paso de maravilla. Ahora estoy estudiando historia por mi cuenta, utilizando apuntes de la UNED, pero sin matricularme ni nada, solo por el gusto de aprender.

-¿Cuál es su papel en las excavaciones?

-Cuando me ofrecí a ayudar en estos trabajos, le dije a los arqueólogos que soy una máquina de trabajar y que estaba dispuesto a hacer lo que fuese. Hago de todo, limpiar los terrenos, cavar, mover piedras... También fui aprendiendo a hacer trabajos más finos, como limpiar las piezas que se van desenterrando. Sigo las instrucciones de Xurxo Ayán y de los otros arqueólogos, observo con mucha atención cómo trabajan y aprendo unas cosas que me parecen interesantísimas. Antes ni me imaginaba que existiesen estos proyectos de arqueología en comunidad, como ellos les llaman, y creo que son algo increíble. No he visto algo así en ningún otro sitio.

-Y además ayuda a financiar los trabajos.

-Es que he visto que es muy difícil conseguir financiación para las excavaciones arqueológicas, obtener subvenciones... Y que los arqueólogos no se enriquecen con esto aunque cumplen un servicio muy importante para la sociedad, porque nos ayudan a conocer y entender nuestro pasado. Yo tengo un trabajo estable, soy un funcionario público y llevo una buena vida, y me parece que debo devolver a la sociedad algo de lo que recibo. Por eso, además de trabajar gratis, me ofrecí a aportar dinero para ayudar en cestos proyectos. Me dijeron que donde hacía más falta la ayuda económica es en el de Repil, que es el que estoy ayudando a financiar. Pero podría haber sido también en alguno de los otros.

-¿Piensa seguir viniendo a colaborar en estos proyectos?

-Quiero volver en cuanto lo permitan las circunstancias. Además de lo que aprendo acerca de la arqueología, también estoy descubriendo muchas otras cosas. Como ese sentido gallego de la parroquia, que he visto en Cereixa y Vilachá y que no había conocido en el País Vasco. Y también estoy aprendiendo el idioma, que al principio me parecía muy raro pero que ya voy comprendiendo mejor.

-Ahora va a celebrarse en Cereixa una Semana da Memoria Histórica, pero parece que no podrá participar.

-No, porque con los cierres perimetrales de las comunidades no voy a poder ir a Galicia estos días, aunque me encantaría. Si fuese arqueólogo profesional seguramente podría obtener un permiso de desplazamiento, pero por ahora no va a ser posible. Espero que mejore pronto la situación para participar en las excavaciones que se harán en verano.

Una Semana da Memoria Histórica en Repil

Por iniciativa de la asociación vecinal de Cereixa, el lunes comenzará una Semana da Memoria Histórica dedicada a la batalla de Repil, un choque armado entre guerrilleros antifranquistas y agentes de la Guardia Civil que se produjo en abril de 1949 en el límite entre A Pobra do Brollón y Monforte. Durante estas jornadas habrá visitas guiadas -a las 12.00 horas- a las ruinas de la vivienda donde ocurrió el suceso. A continuación se detallan el programa de estas jornadas. Todas las actividades, menos las de los días y 24 y 25, serán en Repil.

 Día 19. A las 19.00 horas, conferencia sobre «Arqueoloxía das casas labregas» a cargo de Cristina Incio.

Día 20. A las 17.00 horas, conmemoración del 72 aniversario del combate de Repil. A las 19.00 horas, charla de Xurxo Ayán sobre «Arqueoloxía da guerrilla: de Croacia a Portugal».

Día 21. A las 19.00, charla sobre «Exhumacións, desaparecidos e ditaduras: do Brasil a España», con Márcia Hattori y Candela Martínez.

Día 22. A las 19.00 horas, conferencia sobre «Ósos da memoria. Guerrilla, paisaxe e comunidade da Serra de Ávila no século XIX», a cargo de Juan Pablo López

Día 23. A las 19.00 horas, charla de Carlos Tejerizo sobre «Arqueoloxía da Cidade da Selva».

Día 24. A las 12.00 horas, presentación del libro de Xurxo Ayán Onde as rúas non teñen nome, en el restaurante O Fogón de Cereixa. A las 19.00, en el mismo lugar, presentación del libro El monte o la muerte, de Santiago Macías.

Día 25. De 11.00 a 13.00, recorrido guiado por la avenida de Galicia de A Pobra do Brollón. A las 17.00, charla de Olga Novo sobre «Ticiano Picón en Castroncelos» en el atrio de la iglesia parroquial de Castroncelos.