El castro de Vilachá empieza a emerger de un largo olvido

A Pobra do Brollón y Monforte apoyan una iniciativa para rehabilitar un asentamiento situado entre ambos concellos


monforte / la voz

Los ayuntamientos de A Pobra do Brollón y Monforte han prestado apoyo a una iniciativa de la asociación de vecinos de Vilachá de Salvadur que tiene por finalidad la rehabilitación de un castro de grandes dimensiones situado en la línea divisoria de ambos municipios. El primer paso consistió en desbrozar una buena parte del antiguo asentamiento, en el que la maleza había crecido de forma incontrolada durante la últimas cuatro décadas, desde que un incendio arrasase la vegetación. «Todavía queda mucho por limpiar, pero ahora intentaremos conseguir más ayudas para completar el trabajo», dice José Castiñeira, presidente de la asociación vecinal. «Y más adelante querríamos que también se hiciesen excavaciones arqueológicas para poner al descubierto al menos algunos de los elementos más importantes», añade.

Los trabajos de desbroce, supervisados por el arqueólogo Iván Álvarez Merayo, fueron financiados con 3.000 euros, aportados a partes iguales por los ayuntamientos de A Pobra do Brollón y Monforte y la asociación de vecinos. Por ahora se despejó un área que comprende la parte central del castro y una parte de una de las murallas que la rodean. Esta es solo una porción de un complejo defensivo que -según apunta el arqueólogo- comprende probablemente otras tres murallas y varios fosos. Para apreciar bien su estructura, agrega, será necesario completar los trabajos de desbroce hasta despejar la mayor parte del recinto. Álvarez calcula que el asentamiento puede tener una extensión total de entre dos y tres hectáreas.

Posible origen prerromano

Teniendo en cuenta el aspecto general y la ubicación del castro, el arqueólogo opina que este asentamiento puede ser de origen prerromano. «É unha posibilidade, pero por agora non temos materiais para demostralo», señala. Para ello, añade, es necesario realizar excavaciones y encontrar piezas que permitan precisar su cronología. Tras esta primera operación de limpieza, además de los restos de murallas y fosos, por debajo de la maleza ha aparecido un hueco en el terreno que podría consistir en una fuente o un aljibe -similar al que se encuentra el castro de A Torre, en el municipio de Folgoso do Courel-, pero para confirmarlo será necesario completar el desbroce y realizar algún sondeo arqueológico.

En el entorno del castro se encuentran además un par de túmulos megalíticos o mámoas que, según el parecer de los promotores de este proyecto, podrían incluirse junto con el castro en una futura ruta arqueológica. Por ahora, para rematar la primera intervención, será preciso retirar varios pinos que fueron talados durante las tareas de desbroce y que se aprovecharán como leña.

Posteriormente, la asociación iniciará gestiones para conseguir más ayudas con el fin de proseguir las operaciones de desbroce y más adelante, si es posible, emprender excavaciones arqueológicas. «Vamos a hacer todo lo posible para recuperar este lugar que hasta ahora estaba totalmente abandonado y olvidado, y esperamos que dentro de algún tiempo llegue a convertirse en un recurso turístico y cultural importante para los dos municipios», dice Castiñeira.

Un probable punto de referencia para marcar el límite entre municipios

El castro de Vilachá se encuentra a unos setecientos metros de altura, sobre una elevación que destaca con claridad en el paisaje. Iván Álvarez considera que es probable que en el pasado este monte se haya tomado como punto de referencia para marcar los límites entre los dos municipios. De hecho, la línea divisoria pasa por el mismo recinto del castro, de manera que una parte del asentamiento se encuentra en el territorio de A Pobra do Brollón y la otra en el de Monforte.

La estratégica ubicación del castro, por otro lado, permite avistar un panorama que abarca una gran parte del territorio del valle de Lemos. José Castiñeira considera que el singular atractivo paisajístico del lugar puede ser en el futuro uno de sus principales valores, además de su potencial importancia como sitio arqueológico.

 

ruta desde las bodegas centenarias

La asociación de vecinos de Vilachá ya tiene planes para crear una ruta de senderismo que enlace el castro con el valioso conjunto de bodegas centenarias -a la derecha- que posee la parroquia. Una caminata de ida y vuelta entre ambos parajes requiere en torno a hora y media, según indica José Castiñeira. «Con este itinerario se pueden unir dos lugares de gran valor arqueológico e histórico», comenta el presidente del colectivo vecinal

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