MONFORTE / LA VOZ

Entre los pueblos de Salcedo y Barxa de Lor, en el municipio de A Pobra do Brollón, discurre un itinerario circular de 10,6 kilómetros, cuyo trazado coincide con varios tramos del Camino de Invierno y el llamado Camiño da Vena. Esta última ruta fue recorrida durante mucho tiempo por carros que llevaban mineral de hierro de los yacimientos de A Veneira de Roques a la ferrería de Barxa de Lor.

La ruta parte de Salcedo por una pista de tierra que lleva a Paramedela. Dejamos este vial en el kilómetro 1,4 y nos desviamos a la derecha, en el lugar de O Teso, en dirección a Roda do Castro pasando por Os Carrís. Un kilómetro más adelante y a la izquierda del vial se halla el asentamiento castreño de Roda do Castro. Está en el monte de Cornido y por encima del lugar de As Laceiras. Solo quedan restos de murallas y de un profundo foso.

Seguimos andando otros cien metros hasta llegar a un cruce de pistas. Hay que seguir por la de enfrente hacia el pinar de Quintela. La pendiente en este tramo es muy fuerte, pero la compensan las vistas panorámicas que ofrece del valle del Lor. En el kilómetro 3,3 quedan, a la derecha del camino, las ruinas de la cabaña de Quintela, utilizada para guardar cabras y ovejas. Unos trescientos metros más adelante salimos a la pista que viene de Beirán para Barxa de Lor en el lugar conocido por Santiago. En este cruce hay que girar a la izquierda y encaminarse a Barxa, que está en el kilómetro 4,8 de la ruta. Unos doscientos metros antes de llegar a la aldea y a la derecha de la pista, está la Cabana do Arrieiro, una construcció de considerables dimensiones y hoy abandonada.

Hacia la antigua ferrería

Unos cien metros más adelante y a la izquierda del camino se ven los restos de un peculiar sequeiro de castañas de forma circular. Unos metros antes de entrar en la aldea de Barxa sale un camino a la izquierda que corre paralelo al cauce del Lor. Por él se llega -a unos ochocientos metros- a las ruinas de la ferrería de Barxa de Lor o Pena das Pombas. Conoció una intensa actividad en el siglo XVIII, trabajaba todos los días del año y su producción anual de hierro pasaba de los mil quintales. Estuvo vinculada a la Encomienda de Quiroga.

La aldea de Barxa lleva unos treinta años abandonada. En este lugar hay un cruce de caminos, donde debemos girar a la izquierda, cruzando el arroyo de Barxa hacia el barrio de A Ponte, que está a unos seiscientos metros. A la entrada de este núcleo está la iglesia parroquial de Santa Mariña, del siglo XVIII.

La ruta acaba a la altura del puente de Barxa de Lor. Su origen es romano y sufrió varias reformas, la última a mediados del siglo XVI. Por el puente discurría una vía romana secundaria, que procedía de Belesar y Monforte para enlazar con Quiroga y Valdeorras. A pocos metros hay un molino de notables dimensiones y con dos alturas.

Para volver, debemos regresar al cruce con la pista procedente de Beirán, a 1,8 kilómetros, y continuar por la de la izquierda.

Ahora toca ascender durante 1,7 kilómetros hasta llegar a dicha aldea. Beirán también acusa de forma dramática el descenso demográfico, pasando de tener siete casas abiertas en otros tiempos a solo dos vecinos que conviven en la aldea. A la salida del pueblo está la Cruz da Carroza, uno de los crucifijos donde paraban los cortejos fúnebres para descansar y echar responsos cuando los vecinos fallecidos en Beirán eran llevados a enterrar en el cementerio de Salcedo. Reiniciamos la ruta en este tramo final para volver a Salcedo, a donde llegamos una vez recorridos otros 1,7 kilómetros.

Hay que salir de A Pobra do Brollón por la carretera que lleva a Folgoso do Courel. En el kilómetro 3 hay un desvío señalizado para Salcedo, que está a un kilómetro del cruce

El mineral

de hierro de

A Veneira iba en carros por el Camiño da Vena

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Barxa de Lor, la fundición de los mil quintales