De jugar en el campo de la fiesta de Distriz a marcar goles con el Utrecht en la Eredivisie

Luis Conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El 7 de abril de 2023 será recordado como un día muy especial por Miguel Rodríguez. Este futbolista con ascendencia en la comarca de Lemos —su abuela, Sara Martínez, vive en Distriz (Monforte), y su abuelo, José Rodríguez, era natural de Gundivós (Sober)— marcó su primer gol con el Real Club Celta, y lo hizo en el Sánchez Pizjuán. Fue en el minuto 89 y supuso el 2-1. Después llegó el empate (2-2), con gol de Paciência.

Su debú en Primera División se produjo el 4 de octubre del 2020. Y la alternativa se la dio Óscar García. Entonces, el futbolista de la Ribeira Sacra cumplía su gran sueño. Miguel Rodríguez visitó con asiduidad Distriz y Gundivós —ahora menos—, y en una entrevista concedida a La Voz de Galicia en enero del 2021 recordaba sus vivencias en la zona, en la que nunca faltó el balón. «Iba a jugar al campo de la fiesta de Distriz, porque el fútbol siempre fue mi pasión. Disfruté siempre pasando aquí los veranos», aseguraba el futbolista.

Nació en Redondela donde viven sus padres, ya que su abuelo se marchó desplazado allí para trabajar en Renfe. Miguel comenzó a jugar al fútbol con 5 años, y lo hizo en el Choco. Ahí estuvo cinco campañas. Sus actuaciones despertaron el interés del Celta siendo benjamín, pero su padre optó por no dar el paso entonces.

Sí fichó siendo alevín. En las categorías inferiores del Celta deslumbró. Fue la perla goleadora de la cantera. Fue premiado como pichichi y mejor jugador en varios torneos con el alevín A en el curso 2014/2015. Pero fue en la temporada 2016/2017 cuando batió récords al anotar 100 de los 369 goles del infantil A, que se proclamó campeón.