Tomé dice que la portavoz del PP falló en su intento de interferir en la autorización de Patrimonio y la acusa de trabajar «para que non se faga nada en Monforte»
17 jul 2026 . Actualizado a las 17:58 h.No habrá derribos de inmuebles en la calle Santa Clara, en la margen derecha del río, para la construcción del nuevo puente sobre el Cabe en el paseo del Malecón. «Nin se solicitou permiso para ningunha demolición nin se vai solicitar», señala de forma tajante el alcalde, José Tomé. Según indica, el proyecto no contempla esta posibilidad porque el camino entre Santa Clara y la actual pasarela del Cabe —que será sustituida por un viaducto apto para la circulación del tráfico— dispone de los 9 metros de anchura necesarios para habilitar dos carriles y las correspondientes aceras. Tomé sostiene que la portavoz municipal del PP, Katy Varela, diputada de este partido en el Parlamento gallego, realizó gestiones ante la Dirección Xeral de Patrimonio para tratar de frenar esta obra. «En vez de traballar para que se fagan cousas en Monforte, traballa para que non se fagan», dice el alcalde.
Varela dio a conocer el pasado jueves el contenido de la segunda resolución de este departamento de la Xunta sobre el proyecto, en respuesta a la autorización solicitada por el Ayuntamiento de Monforte el pasado mes de mayo tras un añadido al plan inicial. Al igual que en el primer informe, y aunque introduce algunos condicionantes, Patrimonio no plantea obstáculos a la ejecución de la obra. «Dos planos achegados —recoge uno de esos matices— dedúcese que é probable que no futuro se intente aumentar o ancho da ponte no seu encontro coa rúa Santa Clara. Hai que sinalar que a edificación co número 58 da citada rúa presenta as características das edificacións tradicionais do contorno e da que se entende que non sería autorizable a súa eliminación».
El PP se opone al nuevo puente y anunció esta semana que se posicionará en el pleno municipal y en la Diputación para que no se destinen fondos a su construcción. Pero aunque trata de frenarlo, sus responsables tampoco descartan que los avances en el proyecto sean solo una maniobra para «desviar a atención» del frente judicial que tiene abierto el alcalde de Monforte. Para Katy Varela, la advertencia de Patrimonio sobre la imposibilidad de derribar una de las casas adquiridas por el Ayuntamiento en Santa Clara pone de relieve que la obra podría resultar inviable en la práctica.
Un proyecto «polo libro»
Tomé, por el contrario, despeja cualquier duda sobre la ejecución de un proyecto que, según destaca, «vai polo libro». «Non van conseguir o que buscan —añade— porque o convenio coa Deputación xa foi asinado e está todo ben feito». El alcalde, que se comprometió a ejecutar esta obra para peatonalizar el puente viejo, niega que exista la «contestación social» a la que aluden los populares para pedir que se dé marcha atrás.
Dos viviendas catalogadas, aunque con el nivel menor de protección
El proyecto del nuevo puente del Malecón fue autorizado por vez primera por la Dirección Xeral de Patrimonio en octubre del pasado año. Con posterioridad fue necesario introducir un añadido en el proyecto a instancias de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, que planteó la necesidad de incrementar ligeramente la altura de la plataforma para facilitar el aforo hidráulico. Fue por este motivo por el que se hizo necesaria la resolución de Patrimonio cuyo contenido dio a conocer el PP.
Entre julio del 2020 y mayo del 2021, el Ayuntamiento adquirió dos inmuebles deshabitados, identificados con los números 60 y 58 de Santa Clara, situados en la salida del nuevo puente a esa calle del casco histórico. «No plan especial as dúas casas están catalogadas co nivel máis baixo de protección dos que se aplican. Cabía tamén a posibilidade de descatalogalas, pero o proxecto fíxose sen contemplar derribo algún», explica el alcalde.
Una compensación
La primera resolución de Patrimonio favorable a la obra del puente, previa al añadido solicitado por la confederación hidrográfica, no incluía —según precisa Tomé— referencia alguna a la casa de tipología tradicional cuyo derribo no sería permitido en caso de ser solicitado por el Ayuntamiento. El alcalde afirma que al introducir esta consideración técnica se quiso «compensar» de algún modo el empeño del PP por conseguir una resolución negativa que no se produjo finalmente.