Las aguas fecales que van al río en el Parque dos Condes cuando las lluvias saturan el colector serán retenidas en un tanque de tormentas
14 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El próximo mes de junio se cumplirán treinta años de la instalación del aliviadero de aguas pluviales que propicia los vertidos de aguas fecales al río Cabe, a la altura del Parque dos Condes, la principal zona verde de Monforte, cada vez que se registran episodios de lluvias de cierta intensidad. Para entonces estará previsiblemente en fase de redacción el proyecto constructivo que acaba de licitar la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, por un precio de 169.708 euros, con el objetivo de definir los puntos concretos donde será preciso actuar.
En todo caso, la solución para acabar definitivamente con este foco contaminante ya está decidida. Un tanque de tormentas, que serán instalado bajo el pavimento a la altura del estacionamiento del parque, almacenará como paso previo a su depuración las aguas pluviales transportadas por los colectores.
El problema de los vertidos surgió cuando en junio de 1996 se dio por concluida la reforma urbana del tramo de la calle Cardenal más próximo al Parque dos Condes. Las obras incluyeron entonces la instalación de un nuevo colector destinado a la recogida de las aguas pluviales. El Ayuntamiento quería evitar problemas sanitarios en los edificios cercanos en caso de saturación de la red de saneamiento. Pero lo hizo a cuenta de la salud medioambiental de ese tramo urbano del río Cabe, al que iban a parar las aguas fecales en los episodios críticos propiciados por lluvias intensas en cortos espacios de tiempo.
Problema inesperado
Los vertidos siguieron produciéndose sin que se adoptasen medidas frente a ellos hasta que, en septiembre del 2023, el gobierno municipal llegó a un acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil para darle una solución. La construcción de un tanque de tormentas —a la que se ha tenido que recurrir a la larga— ya se barajaba entonces, pero implicaba una inversión muy elevada y el organismo estatal probó suerte con una alternativa más asequible. Según sus técnicos, el problema quedaría solventado si se conseguía destaponar el colector que discurre bajo la explanada de la Compañía, actualmente a menos del 50% de su capacidad.
La obra iba a llevarse a cabo con cargo al segundo convenio para la mejora de la red de saneamiento suscrito por ambas administraciones, que fue presentado públicamente en septiembre del 2023. Ese mismo mes comenzaron los preparativos para desatascar el colector mediante equipos de succión que accederían a la red de alcantarillado a través de las arquetas, sin necesidad de tener que levantar el pavimento al pie del colegio monumental del Cardenal. La maquinaria, sin embargo, dejó pronto de dar señales de actividad. Hasta mayo del año siguiente no trascendieron los motivos de la interrupción. El deterioro de la canalización de aguas residuales en ese tramo, construida en losa y canto rodado, impedía llevar a cabo la limpieza prevista.
El dinero presupuestado para destaponar el colector hubo de ser destinado a otra obra en un arroyo del Morín y la proyectada eliminación de los vertidos en el Parque de los Condes quedó para mejor ocasión. La solución definitiva parece haber llegado con la firma de un tercer convenio entre el Ayuntamiento de Monforte y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, que dieron a conocer el alcalde, José Tomé, y el presidente del organismo estatal, José Antonio Quiroga, a comienzos del pasado mes de diciembre. La inversión asciende ahora a 7,9 millones de euros, repartidos en cuatro anualidades, y la actuación más destacada es la instalación del tanque de tormentas que acabará con los vertidos en el tramo urbano del Cabe.
Una nueva conducción
La empresa que se haga con el contrato de redacción del proyecto dispondrá de un plazo de doce meses para entregarlo. El encargo contempla el estudio de las diferentes alternativas y el dimensionamiento de las tuberías y estructuras con vistas a la posterior licitación de las obras, que incluyen la instalación de una nueva conducción para evacuar las aguas al tanque de tormentas cuando sea necesario. Desde allí se liberarán de forma gradual a la red de saneamiento sin que vayan a parar al río.
El condicionante de la proximidad de los Escolapios
El proyecto constructivo cuya redacción se dispone a adjudicar la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil contempla la instalación de un nuevo interceptor con sección suficiente para evacuar las aguas que llegan al Parque dos Condes desde la calle Cardenal y derivarlas hasta el nuevo tanque de tormentas. Este tipo de depósitos son necesarios cuando se producen desbordamientos contaminantes de la red de alcantarillado por fuertes lluvias. En esos momentos, aguas residuales y pluviales se mezclan y superan la capacidad del sistema provocando vertidos. El concurso para redactar el nuevo proyecto está actualmente en fase de evaluación. En su confección, según detalla el pliego de condiciones técnicas, deberá tenerse en cuenta la proximidad de la zona al edificio protegido de los Escolapios.