Manolo González, el embajador de O Courel en la élite del fútbol

LUIS CONDE MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

CEDIDA

El técnico del Espanyol, elegido mejor entrenador de la Liga en diciembre

06 ene 2026 . Actualizado a las 18:48 h.

«Mi gran sueño sería entrenar al Lugo». Estas palabras las pronunció Manolo González, técnico de O Courel, que actualmente entrena al RCD Espanyol en una de las primeras entrevistas que concedió a La Voz de Galicia —fue en julio del 2014—. A pesar de haberse formado en los banquillos en el fútbol catalán, al preparador de moda del balompié español siempre le tiró su tierra.

González tuvo que picar mucha piedra como siempre dice para progresar y para disfrutar del momento que vive. Tras dieciocho jornadas de liga, el preparador de O Courel tiene al Espanyol clasificado en la quinta posición de la clasificación. Suma un total de 33 puntos y ocupa puestos europeos. Y el pasado fin de semana tuteó al FC Barcelona. Su equipo no pudo ganar, porque enfrente se encontró con un expupilo, Joan García, que lo paró todo.

El entrenador perico comenzó como técnico con 21 años. Esa fue la edad en la que tuvo que colgar las botas por una grave lesión —fue la triada—. Siempre ha declarado sentirse un privilegiado, porque sin haber sido futbolista de élite sí ha llegado al balompié profesional.

Manolo empezó a entrenar a los juveniles del Sant Gabriel, desde donde pasó a la cantera del Badalona. En este club estuvo siete temporadas y, sin duda, dejó una gran impronta. Algunos de los mejores clubes de Cataluña se fijaron en él. Se lo llevó la Montañesa, conjunto de Tercera Federación, al que clasificó para disputar los play-offs de ascenso a Segunda B. Volvió al Badalona. Su trayectoria siguió en el CD Ebro y en la Sociedad Cultural y Recreativa.

En julio del año 2023 fichó por el Espanyol B. Lo hizo con 44 años. Y en ese momento no podía imaginarse que a los pocos meses tomaría las riendas del primer equipo, logrando devolverlo a Primera División. Fue el 12 de marzo del 2024 cuando la dirección deportiva lo llamó para relevar a Ramos. Daba el salto de Segunda Federación a Segunda División.

Hubo quién criticó este nombramiento, argumentando que Manolo González no tenía experiencia suficiente para dirigir a todo un Espanyol. Se equivocaron, porque el técnico de O Courel firmó unos números estratosféricos con el equipo catalán. Tras 104 días y 16 partidos, con una sola derrota, González puso al Espanyol en Primera División. Estos números le valieron la renovación. Desde el verano de 2024, O Courel contaba por primera vez con un técnico en la máxima categoría del fútbol español.

 Sombras y luces

Su primera campaña en Primera tuvo dos partes bien diferenciadas. En noviembre del 2024, el equipo estaba en una situación crítica —penúltimo en la liga— y sobre González pendía el fantasma de la destitución. La victoria sobre el Celta de Giráldez (3-1) supuso un punto de inflexión para el cuadro perico, que después certificó una segunda vuelta para enmarcar, con números de competición europea. «No estoy llorando, ¿eh?. Pero me ha costado la vida llegar a Primera y quiero seguir», comentaba González tras esta victoria ante los vigueses.

Salvó al equipo y tuvo continuidad esta campaña 2025/2026.

Manolo González pasó sus primeros tres años de infancia en Folgoso do Courel. En ese momento, su madre emigró a Cataluña. El técnico perico siempre tiene buenas palabras para la tierra que lo vio nacer, que hasta hace pocos años visitaba cada verano. «Son muchos recuerdos y bonitos. Me acuerdo de lo bien que lo pasábamos cuando íbamos a las fiestas en verano o cuando jugábamos partidos entre parroquias. Aquellos veranos, en plena naturaleza eran increíbles», comentaba en una entrevista a La Voz de Galicia en julio del 2024.

En sus primeros años como técnico le tocó compaginar, precisamente, esta faceta con su profesión: conductor de autobuses en Badalona —ahora está en excedencia—. Entraba a las siete de la mañana y salía a las dos y cuarto de la tarde. Le quedaba poco tiempo para almorzar, porque a las cuatro ya se enfundaba su chándal para entrenar.

 Sueño de niño

Como cualquier niño, en sus inicios González soñaba con poder emular algún día a aquellos futbolistas y entrenadores que veía por televisión o en cromos. Pero no se le pasaba por la cabeza que podría llegar tan lejos. Y lo hizo, pero a base de tesón, trabajo, compromiso, entrega y conocimientos.