Carlos Daniel Padilla: «Mi novela está ambientada en el Monforte de inicios del siglo XX»

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Carlos Daniel Padilla en el cañón del Sil, que junto con Monforte sirve de escenario a su novela «La vanidad y los buitres»
Carlos Daniel Padilla en el cañón del Sil, que junto con Monforte sirve de escenario a su novela «La vanidad y los buitres» CEDIDA

Padilla acaba de publicar su primer libro, «La vanidad y los buitres»

06 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Carlos Daniel Padilla Ansala (Helsinki, 1992) es un médico residente en Madrid que se acaba de estrenar como escritor con la novela La vanidad y los buitres, publicada por la editorial Mascarón de Proa. De padre español y madre finlandesa, pasó los cuatro primeros años de su vida en su país de nacimiento, pero ha mantenido siempre una estrecha relación con Monforte, lugar de origen de su familia paterna, donde ha ambientado su obra. «Mis abuelos maternos vivían en Monforte y en mi infancia pasé allí veranos enteros, y ahora también vengo con bastante frecuencia», explica.

—¿De qué trata «La vanidad y los buitres»?

—Se puede considerar como una novela de aventuras, porque es un género del que he disfrutado siempre. Está ambientada en el Monforte de inicios del siglo XX, una época que tuvo mucha importancia para el desarrollo económico y social de la ciudad, sobre todo por la influencia del ferrocarril. El protagonista es un médico madrileño, Alonso Quirós, que viaja a Galicia para visitar a un amigo de la infancia y se ve envuelto en una trama de tráfico de antigüedades. El título prefiero no explicarlo mucho, porque tiene que ver con la trama y pretendo que el significado se explique al leerla.

—¿Cómo se documentó para ambientar la novela en el Monforte de esa época?

—En parte me basé en recuerdos transmitidos por mi familia, en particular sobre mi bisabuelo. Y también me documenté en trabajos aparecidos en diferentes publicaciones acerca de la vida de esa época, las costumbres populares... Quise asegurarme de que la ambientación tuviese una coherencia histórica, porque hay algunas escenas situadas en edificios reales, como el antiguo hotel Comercio, y también he cuidado muchos aspectos como la toponimia, para que queden bien reflejados los nombres de los lugares donde transcurre la historia. No toda la novela está ambientada en Monforte, porque también tienen mucha presencia otros lugares de la Ribeira Sacra, especialmente el cañón del Sil. En general todos los lugares que aparecen en la novela son reales, pero algunos lugares del cañón del Sil que figuran como escenarios no son totalmente reales, aunque están inspirados en sitios que sí lo son y que he conocido en mis viajes por la zona. Por ejemplo, en la novela se habla de un pueblo donde hay un pazo y de algún monasterio que no se corresponden con lugares reales, pero que se parecen mucho a lugares realmente existentes.

—¿El hecho de que el protagonista sea un médico tiene relación con su profesión?

—No pretendí que el protagonista me representase de una forma significativa, pero es inevitable que se reflejen algunas referencias biográficas en los personajes de la novela, no solo en el protagonista sino también en otros. Algunas cosas tienen que ver con experiencias propias, pero otras no.

—¿Por qué eligió una temática como el tráfico de antigüedades?

—En general a mí me ha gustado bastante la historia y la arqueología desde pequeño, y quería escribir algo con un trasfondo histórico de este tipo. En la época en la que transcurre la novela la arqueología estaba mucho menos desarrollada de lo que está hoy, aún no era una disciplina bien definida como lo es ahora, y en ese mundo tenían mucha presencia los coleccionistas, que en algunos casos estaban relacionados con el expolio. En esa época se produjeron casos de destrucción de yacimientos arqueológicos y pérdidas de patrimonio. Me pareció interesante hablar de esas cosas en mi primera novela.

—¿Qué autores tomó como referencia para escribir esta novela?

—Por una parte me sirvió como referencia la tradición de la novela de aventuras, que siempre me atrajo mucho. Autores como Arthur Conan Doyle y Roberto Louis Stevenson pueden ser algunos ejemplos. Para escribir esta novela también me inspiré en algunos novelistas que describen el mundo rural gallego del pasado, como Emilia Pardo Bazán o Gonzalo Torrente Ballester.

—¿Piensa escribir más obras de ficción relacionadas con Monforte o con Galicia?

—Disfruto mucho escribiendo y después de publicar este primer libro pienso seguir haciéndolo. De momento tengo algunas ideas, pero ningún plan concreto para escribir otra novela. Aún no lo he decidido, pero sí que me gustaría escribir más obras ambientadas en Monforte, porque es un lugar con el que tengo una relación muy importante, o quizá en otras partes de Galicia.