«El que pinta las zonas de carga y descarga nunca hizo un reparto»

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Un repartidor distribuye paquetería en una zona peatonal del casco histórico de Monforte
Un repartidor distribuye paquetería en una zona peatonal del casco histórico de Monforte CARLOS CORTÉS

La colocación de cámaras en el puntos del casco viejo preocupa a los transportistas en Monforte

19 nov 2021 . Actualizado a las 18:30 h.

Unos bloques de piedra asentados sobre palés de madera impidieron el paso de vehículos al tramo peatonal de la calle Cardenal en los meses inmediatamente posteriores a la finalización de las obras de reposición del pavimento. Después de tener que invertir 281.000 euros en restaurar el enlosado, el Ayuntamiento quería evitar a toda cosa la entrada de vehículos por ser la causa previa del deterioro del piso. Durante los trabajos, los responsables municipales habían avisado: «Non se pode permitir o reparto na porta cando hai carga e descarga cerca». Un sistema de videovigilancia sustituirá a los antiestéticos bloques de piedra como elemento disuasorio.

El acceso al Cardenal quedó despejado en noviembre del 2020, pero con arreglo a las directrices de la ordenanza municipal de tráfico. Esta normativa restringe la circulación por las calles peatonales «a determinados usuarios autorizados», especialmente «servizos de emerxencias ou os de aprovisionamento de combustibles». Para vigilar que sea así, comenzaron a instalarse cámaras de vigilancia enfocadas a zonas que, sin estar autorizadas para carga y descarga, suelen usarse para ese cometido por su proximidad a comercios y negocios de hostelería.

Esta circunstancia preocupa a los profesionales del reparto de mercancías. Muchos echan en falta una revisión de los horarios y de la disponibilidad de espacio para la carga y descarga. «Nós non entorpecemos o tráfico. Antes éramos catro, pero agora so de paquetería hai máis de 25 repartidores. Panadeiros veñen ata de Palas», apunta un repartidor. Las directrices que regulan esta actividad se diseñaron mucho antes de que la compra a través de Internet estuviese a la orden del día. Entraron en vigor en agosto de 1995 y desde entonces apenas hubo cambios. El más relevante fue auspiciado por el actual alcalde en su etapa de concejal de Tráfico. Tomé modificó en el 2004 el horario de tarde, antes de tres a cinco, que pasó a ser desde entonces de cuatro a seis.