Viladonga, 50 años de tesoros artísticos

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

LEMOS

El yacimiento se ha convertido en una referencia de la investigación arqueológica en Galicia

17 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El caudal del río Miño aumenta con la aportación de las fuentes de Quintela (Castro de Rei). En este mismo municipio chairego la arqueología tiene un manantial que desde hace 50 años ofrece alicientes a investigadores y a estudiosos. El castro de Viladonga empezó a ser excavado en 1971, y la celebración de esas cinco décadas va acompañada además de iniciativas para nuevas actuaciones.

La historia de los trabajos en Viladonga empezó a escribirse de la mano de Manuel Chamoso Lamas, arqueólogo que trabajó en diversas zonas de Galicia. Pero también debe citarse el nombre de Ramón Falcón, que entonces era subdirector general de Bellas Artes y que había nacido en la capital del municipio.

La directora del Museo de Viladonga, Elena Varela, destaca la importancia del papel de Falcón para que se llevasen a cabo las excavaciones. El castro, dice, ya daba hace 50 años sensación de monumentalidad; pero los trabajos pronto confirmaron el valor del yacimiento. En 1976, ya se guardaban en el Museo Provincial un hacha de bronce y un torques de oro aparecidos en Viladonga.

Las excavaciones comenzadas a comienzos de los setenta se interrumpieron a finales de esa década. El segundo capítulo tardó pocos años en iniciarse: en 1983 se decidió la creación del Museo de Viladonga, promovido por el Ministerio de Cultura y necesario para guardar, estudiar y exhibir la riqueza artística que se iba descubriendo en las excavaciones. Las instalaciones, construidas ya a finales de los setenta y levantadas a pocos metros de la entrada al castro, se inauguraron en el otoño de 1986. El arqueólogo Felipe Arias estuvo al frente de la institución durante una larga etapa.

Los años de investigaciones han alternado con períodos de paréntesis; pero las campañas, además de aportar piezas que enriquecen el archivo y las salas del museo, han servido para fijar la idea de que el castro tuvo una larga ocupación. En las excavaciones de años pasados, realizadas por la empresa Terra Arqueos y promovidas por la Xunta con fondos del programa comunitario Feder, destaca particularmente el aljibe descubierto en el 2018.

Ese hallazgo sirvió para confirmar la ocupación de la etapa prerromana, puesto que se cree que su origen está en el siglo III antes de Cristo. Elena Varela subraya además que estuvo habitado durante un largo período. Mientras tanto, las colecciones del Museo de Viladonga han seguido aumentando, puesto que el año pasado, cerca del citado aljibe, se halló un hacha cuyo origen parece estar en el siglo III antes de Cristo. La posibilidad de nuevos e interesantes hallazgos está encarrilada, ya que la Xunta negocia la compra de terreno que rodea la croa para aumentar la parte pública del recinto.