Hasta el próximo año

José Antonio Díaz MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

CARLOS CORTÉS

14 may 2021 . Actualizado a las 19:26 h.

Hasta aquí hemos llegado. Este es el final de un hermoso sueño, de una bella historia, que después de una temporada espectacular llevó al CB Chantada a la quinta fase de ascenso (cuarta consecutiva) a la LEB Plata. Pero ya dijo Calderón (no el ex-internacional español, sino el De La Barca) que los sueños, sueños son: en cuanto te descuidas, te despiertas.

Abrazado a la épica, los chantadinos saltaron a la pista dispuestos a enmendar la imagen del jueves, pero al final resultó prácticamente un calco del encuentro ante Fuenlabrada. Los ibicencos, con un Medori imparable y un partido grande de Herrero y el veterano Grimau, muy pronto abrieron brecha. Chantada intentaba contrarrestar el electrónico a base de triples, pero un día más el balón se negaba a entrar en la canasta rival. Además, en defensa no mostraba la solidez habitual. Encajar 32 puntos en el primer cuarto dice muy poco de tu defensa, pese a intentarlo tanto en zona como individual. Aunque también es cierto, que también podíamos interpretar que el rival tiene, además de acierto, mucha calidad.

Tres triples casi consecutivas de los de Fafián al inicio del segundo cuarto daban un pequeño respiro al equipo. Pero eso, los ibicencos no tardaron en despertar y convirtió el intento de arreón de los gallegos en un espejismo. Sant Antoni no dio tregua y a base de un gran juego coral lo que sucedió que lejos de recortar, los isleños aumentaron su ventaja al descanso (49-22). Ahí ya empezamos a pensar: que acabe esto cuanto antes.

En el descanso, conociendo a Fafián, imagino las palabras del técnico: “Cuando vistes esta camiseta tienes que pelear hasta el final”. Chantada reanudó el partido, superado en el rebote, desacertado en el tiro y remiso en todas las facetas del juego. El correctivo se veía venir. El equipo seguía tibio y con una falta de chispa impropia de los chantadinos. Al final del tercer cuarto, lejos de acercarse, llegaban con una clara desventaja al término del mismo 69-38.

Dispuesto a morir con las botas puestas afrontaron el último cuarto con el corazón en la boca e intentando escapar de las catacumbas para, al menos, reducir el correctivo. Fieles a su orgullo no bajaron la cabeza. Pero, lo cierto y verdad (frase típica de un político gallego) es que Sant Antoni imponía la calidad de su plantilla y gestionaba con criterio una ventaja que en ocasiones llegó a ser humillante. Al final, el 88-60 refleja, siendo justos, lo que fue el partido.

No me gustaría cerrar este comentario sin destacar el buen hacer de Cristian Rey. El joven jugador dejó clara su progresión esta campaña, siendo además el jugador del CB Chantada más valorado en este partido.

Ahora toca afrontar el partido del domingo para disfrutar y divertirse jugando al baloncesto. Los aficionados, estad seguros equipo, estamos orgullosos de vosotros. Buen viaje de regreso y magnifica temporada. Hasta el próximo año.