La pandemia puede atrasar la declaración de la Ribeira Sacra como patrimonio de la humanidad

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

La extensión y la complejidad del territorio hizo que la Unesco pidiese documentación adicional sobre la candidatura de la Ribeira Sacra. En la imagen, paisaje del Sil en la ribera de Amandi, en Sober
La extensión y la complejidad del territorio hizo que la Unesco pidiese documentación adicional sobre la candidatura de la Ribeira Sacra. En la imagen, paisaje del Sil en la ribera de Amandi, en Sober CARLOS RUEDA

El comité de la Unesco que evaluará la candidatura tiene previsto reunirse entre junio y julio, pero no se descarta que el encuentro tenga que aplazarse por la crisis sanitaria

24 mar 2021 . Actualizado a las 17:04 h.

La evolución de la pandemia en España y a nivel internacional condicionará la candidatura de la Ribeira Sacra ante la Unesco e incluso puede atrasar su declaración como patrimonio mundial. La candidatura deberá evaluarse en la próxima reunión del Comité del Patrimonio de la Humanidad, que inicialmente está previsto llevar a cabo entre finales de junio y principios de julio en la ciudad de Fuzhou, en el sur de China. Las fechas concretas todavía no se han fijado. «A intención da Unesco é celebrar a sesión nesas datas, pero está por ver se a situación sanitaria o permite», dice el arquitecto y profesor universitario Mario Crecente, experto en patrimonio y turismo y miembro de la comisión que preparó la candidatura de la Ribeira Sacra.

Crecente señala que el encuentro de Fuzhou deberá reunir a numerosos participantes de múltiples procedencias. «É unha convocatoria para miles de persoas de moitos países -explica- e tendo en conta como está evolucionando actualmente a situación sanitaria en España e noutros lugares, parece difícil que nesas datas, que xa están bastante próximas, vaian darse as condicións axeitadas para que se despracen a China todos os participantes e para que se celebra a reunión con todas as garantías de seguridade».

La decisión final, añade, deberá ser tomada por los responsables de la Unesco, pero por ahora no se puede descartar que haya que aplazar la convocatoria y, con ella, la posible declaración de la Ribeira Sacra como patrimonio mundial.

A este respecto, Mario Crecente recuerda que la anterior sesión del Comité del Patrimonio de la Humanidad -que debía haberse celebrado entre el 29 de junio y el 9 de julio del 2020- tuvo que ser cancelada y aplazada para este año a causa de la pandemia. Esta reunión sería la número 44 desde que fue creado el referido organismo. Por lo tanto, en condiciones normales, la de este año debería ser la número 45. Sin embargo, en un encuentro que se mantuvo por vía telemática el pasado noviembre se acordó que la próxima sesión lleve también el número 44, aunque añadiéndole el adjetivo «extendida».

Un organismo formado por representantes de veintiún países tomará la última decisión

El Comité del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, que se encargará de evaluar la candidatura de la Ribeira Sacra y de decidir si se le concede este reconocimiento, está formado actualmente por representantes de Arabia Saudí, Australia, Baréin, Bosnia y Herzegovina, Brasil, China, Egipto, España, Etiopía, Guatemala, Hungría, Kirguistán, Malí, Nigeria, Noruega, Omán, la Federación Rusa, la Federación de San Cristóbal y Nieves, Sudáfrica, Tailandia y Uganda. La presidencia del comité está ocupada por Tian Xuejun, director de la comisión nacional china para la Unesco. La vicepresidencia del organismo está repartida entre representantes de Baréin, España, Guatemala, Hungría y Uganda.

El Gobierno ya remitió a la Unesco toda la documentación de la Xunta

El pasado octubre, un experto del Comité Internacional de Monumentos y Sitios -Icomos, por sus siglas en inglés- visitó la Ribeira Sacra para evaluar sobre el terreno la candidatura de este territorio a patrimonio de la humanidad. El Icomos, organismo encargado para esta función por la Unesco, solicitó después información adicional sobre la candidatura, que fue elaborada por la Xunta. Según indicó el Gobierno central -en respuesta a una pregunta por escrito formulada por varios senadores del PSOE-, el Ministerio de Cultura remitió el mes pasado a la Unesco la documentación que fue solicitada por el Icomos.

Según apunta Mario Crecente, el hecho de que el Icomos pida que se amplíe la documentación es normal cuando la candidatura a patrimonio de la humanidad afecta a territorios de grandes dimensiones. «Cando se trata de solicitar esta categoría para un único elemento, como pode ser un edificio histórico ou calquera outro monumento illado, o proceso é moito máis sinxelo», explica. «Pero cando se trata dun territorio tan extenso e complexo como a Ribeira Sacra hai que facilitar moita máis documentación e aclarar moitas cuestións sobre a protección e a xestión dos bens culturais, entre outros aspectos», agrega.

Una vez que se ha completado la entrega de la documentación solicitada por el Icomos, dice asimismo Crecente, el proceso de tramitación de la candidatura entra en su última etapa. Ahora solo queda esperar a que el Comité del Patrimonio de la Humanidad tome la decisión que considere pertinente.