El Ayuntamiento no alegó por el alta del colegio a nombre de los Escolapios

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Busto del cardenal, en el Parque dos Condes, con el colegio que fundó de fondo
Busto del cardenal, en el Parque dos Condes, con el colegio que fundó de fondo CARLOS CORTÉS

Tomé dice que la Casa de Alba y la comunidad religiosa deben dilucidar la propiedad

11 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ayuntamiento descartó la presentación de alegaciones al expediente que tramita una notaría de Monforte para la inscripción del Colegio de la Compañía en el registro de la propiedad a nombre de la Fundación Nuestra Señora de la Antigua, gestionada en la actualidad por los Escolapios. Para el alcalde, José Tomé, la titularidad del monumento -que acaba de ser declarado bien de interés cultural por la Xunta de Galicia- debe ser dilucidada por esta orden religiosa y por la Casa de Alba. El colegio que se comenzó a edificar a finales del siglo XVI, por iniciativa del Cardenal Rodrigo de Castro, fue administrado por el Ayuntamiento tras la expulsión de los jesuitas y antes de la cesión a los Escolapios en el año 1873.

El cardenal Rodrigo de Castro, arzobispo de Sevilla cuando impulsó la construcción del edificio monumental, era hijo de la tercera condesa de Lemos. El Condado de Lemos y sus propiedades pasaron a la Casa de Alba por derecho de sangre en 1872, al fallecer sin descendencia la condesa Rosa de Castro y Centurión. Por disposición testamentaria del cardenal Rodrigo de Castro, su legado debe ser custodiado a perpetuidad por un patronato presidido por el titular del Condado de Lemos, que desde 1872 es la Casa de Alba.

Este patronato se reunió en la pasada década de los ochenta, con la presencia del entonces alcalde de Monforte, Celestino Torres, para resolver las gestiones que desembocaron en la cesión al Ayuntamiento de la huerta del colegio en la que actualmente se levanta el Parque dos Condes. Ninguno de los sucesivos gobiernos municipales fue capaz de clarificar, sin embargo, el papel exacto que corresponde al Ayuntamiento en el patronato que tutela el monumento.

Lo que dijo Hermida Balado

El que fuera cronista oficial de Monforte, Manuel Hermida Balado, que residía en Madrid cuando se negoció la cesión de la huerta, pudo hablar personalmente sobre el traspaso de los terrenos con el entonces duque de Alba, Jesús Aguirre. Hermida Balado afirmaba haber «leído, releído meditado y consultado jurídicamente -según relata en un artículo publicado el 8 de diciembre de 1985 en La Voz de Galicia- cuantos escritos correspondientes a la insigne fundación del purpurado se conservan en Monforte y fuera de Monforte».

El antiguo cronista oficial señala en diferentes colaboraciones publicadas en este diario que los Escolapios son «usufructuarios» del Colegio de la Compañía. Las peripecias históricas sobre la propiedad, subraya, fueron siempre «sobre la base de la voluntad cardinal de don Rodrigo, reiterada en muchos de sus escritos, de que el pueblo de Monforte fuese el invariable beneficiario de la fundación».

Esta circunstancia consta ya, según destaca, en el acta que levantó el escribano Juan de Losada Rivadeneira, en octubre de 1592, en el que da cuenta del lugar elegido para el colegio que en su primera etapa tutelaron los jesuitas. Al Ayuntamiento le correspondería, aparentemente, la representación del pueblo de Monforte en el patronato cuya constitución figura en el testamento del cardenal.

Tras la expulsión de los jesuitas, y hasta la llegada de los Escolapios, el Colegio de la Compañía estuvo en manos del Ayuntamiento de Monforte. En ese período, comprendido entre la segunda mitad del XVIII y la primera mitad del XIX, albergó el primer instituto de enseñanza secundaria que funcionó en toda la provincia. La información que recoge la web del Ministerio de Cultura sobre el Colegio de la Compañía indica que fue «cedido» a los Escolapios tras pasar a manos de la Casa de Alba, en una etapa en la que el edificio sufría un importante deterioro.

La escritura para el registro de la propiedad del Colegio de la Compañía a nombre de la fundación, tramitada por el notario Pedro Luna de Vega, estuvo en exposición pública hasta el pasado 7 de marzo, fecha en la que concluyó el plazo de presentación de alegaciones.

El peso municipal en el patronato y las prolongadas salidas de las obras de El Greco

El papel del Ayuntamiento en el patronato al que corresponde la tutela del Colegio de la Compañía salió a relucir en los últimos años en momentos de incertidumbre sobre el futuro de las dos obras de El Greco que se conservan en la pinacoteca y que formaban parte de la colección del cardenal. Los cuadros de San Lorenzo -el más valioso- y San Francisco permanecían guardados en el colegio monfortino pero no fueron identificados hasta 1913, cuando el crítico monfortino Antonio Méndez Casal, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, reparó en su autoría.

El año en que Méndez Casal descubrió los cuadros de El Greco fue también el de la polémica venta de La adoración de los Reyes, de Van der Goes, otra valiosa pieza artística perteneciente a la colección particular del cardenal Rodrigo de Castro. El cuadro, que actualmente se expone en Berlín, salió de Monforte de noche y oculto en un carro tirado por bueyes tras su compra por el Gobierno alemán.

Silenciado viaje a Japón

El regreso de los Grecos se demoró más de la cuenta en algunas de las ocasiones en las que salieron de Monforte para participar en muestra nacionales e internacionales. Una prolongada restauración del San Lorenzo en el Museo del Prado, que se prolongaría más de dos años, movió al Ayuntamiento a dirigirse a la Casa de Alba en 1987. En el 2013, cuando los cuadros viajaron a Japón para ser incluidos en una muestra antológica sobre el pintor, en la pinacoteca del colegio se expusieron sendas copias sin que se informase ni de su marcha ni de esa circunstancia.