Primeros cierres en la hostelería de Monforte tras el año del coronavirus

Carlos Cortés
CArlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Un hombre pasea el pasado mes de mayo con su hijo junto a la puerta del Parador de Monforte, cerrado en aquel momento por la crisis del coronavirus
Un hombre pasea el pasado mes de mayo con su hijo junto a la puerta del Parador de Monforte, cerrado en aquel momento por la crisis del coronavirus CARLOS CORTÉS

Llegan en el que siempre es el trimestre más flojo de todos

18 ene 2021 . Actualizado a las 16:06 h.

La cuesta de enero va a ser este año especialmente empinada para la hostelería de Monforte. Los tres primeros meses del año siempre son los peores para los bares y restaurantes de esta localidad, igual que en toda la Ribeira Sacra. Lo que pasa es que esta vez, el primer trimestre llega después de un año de una caída de ingresos sin precedentes. Ya se han producido los primeros cierres de establecimientos, casi todos temporales. Muchos de los hosteleros que no han recurrido a este medida no saben si tendrán que hacerlo en algún momento.

«Es normal que haya cierres, venimos de un año horroroso y estos meses siempre son los peores». La delegada de la asociación provincial de empresarios de hostelería en Monforte, Beatriz Vila, cree que era de esperar que esto pasase. «Todos los pulmones que habitualmente tiene la hostelería en Monforte este año simplemente no funcionaron», explica. Con la primavera perdida, para el sector el verano empezó a torcerse con el cierre por coronavirus de A Mariña, que también provocó cancelaciones en esta zona, y acabó a mediados de agosto con el brote de Monforte. Después llegaron las restricciones y finalmente la cancelación de las cenas de fin de año. «De momento, no se ve luz y ya se está anunciando la tercera ola, se le ponen a una los pelos de punta», se queja Beatriz Vila. Ella no cree que las ayudas anunciadas hace mes y medio por la Xunta vayan a servir para salvar gran cosa. «Más del 90% no cumplen los requisitos para cobrarlas», asegura.

Cierre temporal en Sober

Uno de los que van a cerrar temporalmente es el restaurante Berso. Situado en el municipio de Sober, este establecimiento no ha sufrido restricciones extra, como los de Monforte, pero lo ocurrido en las ciudades les afecta mucho. El local va a cerrar dentro de unos días y no volverá a abrir hasta marzo. En estos dos meses aprovecharán para hacer dentro del establecimiento retoques que les vendrán bien cuando vuelvan a abrir y que, en algunos casos, habían quedado pendientes con las prisas de la apertura. Por el momento, no tienen previsto ir a un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Su propietario, Martín Mantilla, explica que su negocio está en realidad enfocado sobre todo en el verano, cuando hay más movimiento de visitantes en la Ribeira Sacra y le pueden sacar partido a su terraza. «No inverno énos suficiente a capacidade do interior do local -explica-, pero sempre que se poida completar a súa capacidade, non coas limitacións actuais».

Manuel Fernández también está deseando que llegue el verano. Propietario del restaurante Don Manuel, su negocio está orientado a los banquetes, así que el 2020 ha sido para él un año verdaderamente horrible. Desde marzo no tuvieron más que dos bautizos y una pequeña boda. Confiaban en poder hacer algo en Nochevieja, pero al final tampoco pudo ser. Tenían seis mesas reservadas, casi nada comparado con un año normal, y al final acordaron con sus clientes que les llevarían a sus casas las cenas de fin de año. El Don Manuel seguirá cerrado por ahora, aunque la llegada de las vacunas parece estar levantando los ánimos de su clientela. En estos momentos tienen ya reservas para ocho comuniones y bodas, todas a partir de mayo y hasta septiembre.

Al lado del restaurante Don Manuel está el Manuel Bistró, el restaurante que lleva Manuel Fernández hijo. Desde que entraron en vigor las restricciones que llegaron con la segunda ola de la pandemia prácticamente han dejado de hacer cenas y la comidas funcionan al 50%. «A xente non se acostumou a cear ás nove da noite» se lamenta el propietario del Don Manuel. El Manuel Bistró sigue abierto y así va a seguir, al menos si las cosas no empeora. Sus propietarios no esperan que el negocio repunte hasta junio.

Entre los hosteleros que esperan no tener que cerrar ni siquiera temporalmente, muchos van a reducir plantilla para adaptarse a la pérdida de ingresos de los últimos meses y al escenario habitualmente flojo del primer trimestre del año. Es el caso del restaurante Trespés, que en este momento no contempla cierres, ni siquiera temporales.

Una época de incertidumbre

En todo caso, Brais Gómez, su propietario, no se atreve a asegurar que aguantarán así hasta que termine la pandemia. «Estamos -dice- nunha época de moita incertidume». Lo que les pase en los próximos meses dependerá probablemente de cuánto más duren y cómo sean las restricciones. En principio, explica, ellos seguirán. «Temos unha clientela mínima -explica Brais Gómez- que é fiel é que está vindo e grazas a iso poderemos seguir, aúnda que imos axustar un pouco o plantel». Igual que los propietarios del Don Manuel, en el Trespés tampoco cuentan con que las cosas mejoren de forma significativa hasta el verano.

El parador de turismo de Monforte para hoy y volverá a abrir el 3 de marzo

El parador de turismo de Monforte cerrará hoy sus puertas y no volverá a abrir hasta dentro de dos meses. El cierre invernal durará esta vez dos semanas más de lo habitual, pero esto no tiene que ver con la crisis provocada por el coronavirus.