La actividad se reduce al mínimo en los alojamientos turísticos

El balneario de Pantón y un hotel de Monforte cierran ante la falta de visitantes

Una vista exterior del hotel balneario de Augas Santas
Una vista exterior del hotel balneario de Augas Santas

monforte / la voz

El agravamiento de la situación sanitaria y el endurecimiento de las restricciones a la movilidad han reducido al mínimo la actividad de los alojamientos turísticos del sur lucense. Por este motivo, uno de los más conocidos, el hotel balneario OCA Augas Santas -en el municipio de Pantón- anunció su cierre «por tiempo indefinido». Desde la dirección del hotel señalan que en vista de las actuales circunstancias se tomó la decisión de cerrarlo hasta que la situación sanitaria mejore y que puedan volver los visitantes. Los 55 trabajadores del hotel -añaden- irán a un ERTE y solo seguirá activo el personal de mantenimiento y los que atienden el campo de golf del establecimiento, que continuará abierto.

Otro hotel que ha optado por cerrar sus puertas hasta que cambie la situación es el Ribeira Sacra, situado en el casco urbano de Monforte. Los responsables del establecimiento decidieron interrumpir temporalmente su actividad el pasado viernes. «Hasta hace unos quince días teníamos muchas reservas, pero con el toque de queda y los cierres perimetrales de las grandes ciudades hubo muchas cancelaciones y no nos compensa seguir en estas condiciones», explican. El cierre durará al menos «hasta que dejen salir y entrar de Monforte otra vez», añaden.

Un negocio que continúa activo es el hotel Eurostars Pazo de Sober, pero con limitaciones, ya que desde el pasado septiembre solo abre los fines de semana. El municipio de Sober no está sujeto a un cierre perimetral, por lo que el establecimiento puede continuar acogiendo clientes siempre que estos procedan de otros municipios que tampoco esté sometidos a esta restricción. «Seguimos teniendo algunas reservas para los fines de semana, aunque son pocas, y en principio pensamos mantener el hotel abierto, pero eso dependerá de cómo vaya evolucionando la situación sanitaria», explican los responsables.

Los cierres de las ciudades golpean las casas rurales de la Ribeira Sacra

Las casas de turismo rural de la Ribeira Sacra están notando en gran medida el cierre de las principales ciudades, de las que procede una gran parte de su clientela habitual. En los últimos días, estos negocios se han visto obligados a cancelar la mayor parte de las reservas que tenían para esta temporada y en especial para el puente de diciembre. «Hai unha porcentaxe importante de negocios que xa decidiron pechar durante o resto do ano», explica Francisco Almuíña, presidente de la asociación Ribeira Sacra Rural, que agrupa a numerosas empresas del sector. «Pero noutros casos decidiron seguir abertos e aguantar por se se producen algunhas reservas», agrega.

La paralización del programa de actividades turísticas de otoño del consorcio de la Ribeira Sacra a causa de la situación sanitaria, señala asimismo Almuiña, también ha repercutido en las cancelaciones de reservas en las casas rurales. «Por agora non podemos facer previsións para o que queda de temporada, porque iso depende das medidas establecidas polas autoridades sanitarias -añade- e, como estamos vendo, poden mudar dunha semana para outra, pero as cancelacións de reservas xa comezaron a producirse despois da ponte de outubro e non hai moitas perspectivas de recuperación a curto prazo».

Aprovechar el tiempo

Durante este período de inactividad forzosa, dice por otro lado Francisco Almuíña, lo mejor que pueden hacer los negocios de turismo rural de la Ribeira Sacra es aprovechar el tiempo buscando soluciones para paliar dentro de lo posible los perjuicios económicos y esforzarse para poder ofrecer unos servicios más perfeccionados cuando la situación sanitaria mejore. A este respecto, señala que la asociación Ribeira Sacra Rural mantendrá esta misma semana un encuentro con la agencia Turismo de Galicia en la que se propondrán diversas medidas de apoyo al sector. «Pediremos que se teña en conta a actual situación á hora de abonar o IVE e as taxas municipais, e tamén que se melloren as conexións a Internet, algo que consideramos especialmente importante», dice.

Por otro lado, Almuíña considera que es preciso avanzar más en iniciativas como el programa «Mereces un respiro», que el consorcio de la Ribeira Sacra preparó con las empresas del sector para este hacer frente a los efectos de la pandemia. «É un programa baseado no turismo de experiencias que foi elaborado grazas á colaboración entre moitas persoas e que nos será moi útil cando a situación mellore», opina. «Dentro da desgraza que padecemos, experiencias como esta non deixan de ser algo moi positivo e deben darnos ánimo para seguir adiante», apostilla.

Caída drástica de las reservas tras unos meses muy activos en Folgoso do Courel

Los alojamientos turísticos del municipio de Folgoso do Courel sufren el impacto de las nuevas restricciones a la movilidad después de un verano y de una primera parte del otoño en los que registraron unos altos índices de ocupación. «Hai moi pouco tempo as prazas estaban ocupadas ao 100% durante as fins de semana había moitas reservas feitas, pero ao pecharse as grandes cidades comezaron a producirse cancelacións», explica la alcaldesa Dolores Castro.

La afluencia de visitantes, dice asimismo la regidora, empezó a notarse ya cuando terminó el período de confinamiento y desde entonces la ocupación de los negocios locales de turismo rural ha sido siempre muy alta. «Durante os últimos meses veu moita xente doutras partes de Galicia e tamén doutras comunidades, como Madrid, pero por sorte non tivemos ningún brote de coronavirus, que era un temor que tiñamos», señala.

Sin cierres por ahora

Pese a las anulaciones de reservas de los últimos días, dice por otro lado Dolores Castro, por ahora no hay muchos negocios que tengan previsto adelantar el cierre de la temporada de otoño. «Que nós saibamos, só hai un establecemento que está barallando pechar antes de tempo se non se rexistran máis reservas, pero peches aínda non houbo ningún», señala. En algún caso -agrega- las cancelaciones fueron seguidas por nuevas reservas hechas por personas residentes en municipios que no están cerrados, como O Corgo.

En Monforte, los únicos clientes son por viajes de trabajo

El cierre perimetral de Monforte no permite que en el territorio municipal entren turistas, lo que ha reducido bruscamente los ingresos y las reservas en los hoteles que siguen abiertos. Es el caso del Parador de San Vicente, cuya directora, Lilian Ferral, señala que el establecimiento tiene ahora «muy pocos clientes», que son exclusivamente personas que se desplazan a Monforte por motivos profesionales.

Lo mismo sucede en el hotel Cardenal. «Tenemos algunos clientes, pero solo son agentes comerciales y otras personas que vienen por motivos de trabajo». El establecimiento es atendido ahora por tres trabajadores, ya que el resto de la plantilla se encuentra en ERTE.

También está abierto el hotel Condes de Lemos, en el barrio de la Estación. «Normalmente recibimos a muchos grupos que vienen a hacer senderismo, pero ahora solo tenemos a algunas personas que vienen por motivos de trabajo», explican.

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