El turismo piensa en el día después

En la Ribeira Sacra y O Courel, el sector estudia posibles estrategias de recuperación

Francisco Almuiña, presidente de la asociación Ribeira Sacra Rural
Francisco Almuiña, presidente de la asociación Ribeira Sacra Rural

monforte / la voz

La alarma sanitaria está teniendo un impacto muy duro entre las empresas del sector turístico de la Ribeira Sacra y la sierra de O Courel, unos territorios que en los últimos años consiguieron con gran esfuerzo situarse como destinos emergentes. El confinamiento empezó además en una época del año en la que se registra habitualmente una elevada afluencia de visitantes, causando unas graves pérdidas. Durante el obligado cierre, los negocios del sector estudian cómo paliar los daños y cómo prepararse para volver a la actividad, a pesar de la gran incertidumbre que reina en lo que respecta a cuándo y cómo será esto posible.

La gerente del consorcio de turismo de la Ribeira Sacra, Alexandra Seara, señala que esta entidad está trazando con las empresas del sector una campaña que tendrá como objetivo animar a los posibles visitantes a quedarse en Galicia y a visitar este territorio cuando la situación lo permita. «Intentamos que as empresas vaian configurando unha serie de ofertas que sexan viables a curto prazo, aínda que por agora é dificil porque non sabemos cando e en que condicións será posible acoller visitantes outra vez», explica. El organismo también está promoviendo reuniones telemáticas con los profesionales para que puedan compartir sus inquietudes y aclarar dudas sobre cuestiones que ahora suponen una gran preocupación, como los pagos de alquileres e hipotecas. Asimismo, el consorcio informa sobre las actividades formativas a distancia que están ofreciendo la Xunta y la Secretaría de Estado de Turismo.

Por su parte, Francisco Almuiña, presidente de la asociación Ribeira Sacra Rural -que agrupa a las casas de turismo rural y otras empresas del sector-, considera que la actual situación, «unha vez asumida, pode supor unha ocasión para pensar no que estabamos facendo ata agora e que oportunidades se lle poden ofrecer á Ribeira Sacra a partir de agora». Por ahora -añade-, «o confinamento está servindo para que as empresas do sector esteamos máis interconectadas que antes e para familiarizarnos máis coas ferramentas informáticas e outros recursos que xa estaban aí pero que ata agora non utilizamos moito».

Sin plazos por ahora

En cuanto al retorno a la actividad, Almuiña opina que la actual situación de incertidumbre no permite planificar aún acciones muy concretas. «Estamos estudiando posibilidades, vendo por exemplo como organizar paquetes turísticos para grupos pequenos, pero de momento non ten sentido falar moito de datas e prazos porque aínda non sabemos nada», En todo caso, agrega, «temos que asumir que a recuperación do sector será a longo prazo, non algo para o día seguinte da fin do confinamento».

La alarma sanitaria, dice por otro lado Marcos Reinoso, presidente de la asociación Serra do Courel -que agrupa a empresas turísticas de este territorio- no ha obligado a cerrar definitivamente ninguno de los negocios integrados en este colectivo. «É un pau perder a primavera, que aquí é a segunda temporada máis importante do ano despois do outono, pero de momento ninguén tivo que pechar», apunta. «O que non sabemos é o que pode sucederse esta situación se mantén durante o outono», agrega.

Entre los numerosos negocios locales relacionados con el turismo que han tenido que suspender su actividad se encuentra el restaurante Merenzao, en Sober. que tuvo que tramitar un ERTE para dos de sus empleados. Su responsable, Carlos González, señala que las empresas del sector están acostumbradas a lidiar con los períodos en los que no hay casi clientela. «Pero lo más preocupante es que entramos en esta situación con poca liquidez, después de pasar el invierno, y esta época es la que nos proporciona los ingresos con los que podemos resistir las temporadas bajas», comenta. «De todos modos hay que mantener el optimismo y esperar que venga gente que busque precisamente espacios no masificados donde se puedan mantener sin problemas las medidas de seguridad y distanciamiento», añade. A su juicio, los primeros turistas que llegarán a la Ribeira Sacra serán los del resto de Galicia y otras áreas geográficas próximas. «Con el turismo de largos desplazamientos, desde lugares como Madrid o Barcelona, aún no sabemos lo que puede pasar», concluye.

Beatriz Pérez, de la empresa Máis que Románico -que ofrece visitas guiadas por el patrimonio histórico- también cree que los territorios con las características de la Ribeira Sacra «poden ofrecer cousas que se van demandar moito cando mellore a situación, como un ambiente tranquilo e unhas condicións seguras para viaxar». Su empresa, dice por otro lado, ya recibió alguna petitición para realizar rutas en julio. «Pero penso que hai que esperar todo o que faga falta para garantir a seguridade de todos e xa me parece basante optimista pensar que imos volver á actividade en outono», puntualiza.

Una encuesta muestra que el 72% de las empresas temen por su viabilidad

El consorcio de turismo de la Ribeira Sacra dio a conocer ayer los resultados de una encuesta que acaba de realizar con el fin de conocer mejor el impacto de la pandemia en las empresas locales del sector, así como las principales preocupaciones de sus responsables y sus perspectivas a corto y medio plazo. Desde la gerencia del consorcio precisan que no se ha realizado «una investigación de carácter formal o exhasustiva», sino que solo se pretende conseguir «una aproximación a la situación del sector».

En la encuesta -que consta de 37 preguntas formuladas por correo electrónico- participaron 65 empresas de diferentes subsectores, principalmente alojamientos turísticos y restaurantes. La actividad turística es la única fuente de ingresos en el 52,3% de los encuestados. El sondeo inica que en el 80% de estos negocios hubo que aplicar medidas de carácter laboral -principalmente la declaración de un ERTE- para hacer frente a los problemas económicos provocados por la suspensión total de actividad.

Según la encuesta, por otro lado, el 72% de los empresarios consultados teme por la viabilidad de sus negocios a corto y medio plazo. En cuanto a la viabilidad a corto plazo, la cifra es del 33,8% y a medio plazo, del 38,5%. Algunas de las preguntas incluidas en el sondeo tratan sobre las pérdidas económicas registradas desde la declaración de la alarma sanitaria hasta el fina de la Semana Santa. La media de las pérdidas por negocio es de 12.451 euros.

Además, en la encuesta se ha preguntado sobre las actuaciones que se podrían llevar a cabo desde el consorcio para apoyar al sector durante el confinamiento. El 75% aboga por la «promoción para el día después».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

El turismo piensa en el día después