El turismo rural pide auxilio: «Seguimos pagando as hipotecas»

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El Camino de Santiago está vacío de peregrinos desde hace semanas
El Camino de Santiago está vacío de peregrinos desde hace semanas OSCAR CELA

Los profesionales del sector en la Ribeira Sacra piden exenciones también para ellos

31 mar 2020 . Actualizado a las 17:34 h.

El turismo rural en Galicia es estratégico para fijar población allí donde más duro golpea la crisis demográfica, pero también está especialmente expuesto al zarpazo económico del coronavirus. La asociación que representa a los profesionales que trabajan en este sector en la Ribeira Sacra piden a las administraciones públicas que aprueben cuanto antes una moratoria que exima temporalmente a estos negocios del pago de alquileres y préstamos bancarios.

La directiva de la asociación Ribeira Sacra Rural envío la semana pasada una carta que resume sus peticiones al presidente dela Xunta, al delegado del Gobierno en Galicia y al presidente del consorcio de turismo de la Ribeira Sacra. En el escrito, los integrantes de este colectivo profesional recuerdan que los establecimientos de turismo rural de Galicia son regentados mayoritariamente por personas que tienen en esta actividad su única fuente de ingresos. En otras comunidades autónomas no sucede así. Y sin embargo, en el sector asisten «con crecente inquietude» a la sucesión de paquetes de medidas para paliar los efectos de esta crisis que los están dejando de lado. «Medidas como a moratoria dos préstamos hipotecarios, ou dos arrendamentos afectos ás actividades económicas en turismo rural seguen sen ser contempladas».

En esta asociación destacan que el sector sigue adoleciendo todavía de una dependencia demasiado acusada de fechas concretas del año, como la Semana Santa, los puentes festivos y el verano. Y que eso unido a las exigencias que marca la ley gallega de turismo para este tipo de establecimientos hace que muchos de ellos se vean obligados a recurrir a créditos hipotecarios. A pesar de que desde que el 19 de marzo todos los establecimientos hoteleros tienen que permanecer forzosamente cerrados, ellos tienen que seguir «enfrontándose ao pago de hipotecas e créditos, e sen ter na maioría dos casos fontes alternativas de ingresos».