De Pantón a Japón en furgoneta para bañarse junto a volcanes

Dos amigas llegan al lejano Oriente tras un viaje de 25.000 kilómetros que empezó en la parroquia de Vilamelle

Laura Cañal y María Rodríguez se subieron a su furgoneta el pasado mes de junio en Pantón. Seis meses después han recorrido con ella 24.000 kilómetros y han atravesado diez países y el estrecho de Corea, esto último con la ayuda de un ferri. Ahora están en Japón y se han dado un año para volver. Ya se verá por dónde. En su viaje de ida y vuelta al lejano Oriente están grabando un documental y se financian dando clases de español vía Internet.

«Nuestro punto de partida fue Vilamelle, porque esa parroquia es nuestro punto de unión», cuenta María Rodríguez. Ella es de Alicante y Laura Cañal de Oviedo, pero las dos tienen raíces familiares en esta parroquia del municipio de Pantón. Allí se encontraban todos los veranos cuando eran pequeñas y sus familias las llevaban en vacaciones, allí vuelven siempre que pueden y allí decidieron empezar este larguísimo viaje. Desde Vilamelle emprendieron camino hacia Francia y atravesaron media Europa siempre hacia el este y sin detenerse más que lo imprescindible. Su primer gran objetivo era Rusia y no querían que el invierno las pillase atravesando Siberia.

Los acogedores rusos

En julio cruzaron la frontera este de Letonia y empezaron un recorrido completo por Rusia. Cruzaron el país de oeste a este en un recorrido «increíble» que les permitió romper algunos prejuicios sobre la rudeza del país y de sus habitantes. «La gente -cuenta María- fue muy acogedora y cariñosa y nos llevamos un recuerdo muy bonito». Como el del camionero que en plena carretera quería pagarles una habitación para que descansasen mejor que en la furgoneta. O la mujer que en un pueblo fronterizo con China las invitó a cenar en su casa cuando grababan imágenes para su documental.

Laura Cañal, junto al busto de Lenin más grande del mundo, en la ciudad de Ulán Udé, capital de la república rusa de Buriatia
Laura Cañal, junto al busto de Lenin más grande del mundo, en la ciudad de Ulán Udé, capital de la república rusa de Buriatia

Les llevó dos meses llegar a Vladivostok, el puerto ruso más importante del Pacífico, a más de 9.000 kilómetros de Moscú y a un paso de China y la dos coreas. De Vladivostok cruzaron en ferri a Corea del Sur y desde allí embarcaron de nuevo hacia Japón, su segundo gran destino de este periplo sobre ruedas entre Europa y Asia.

Las dos viajeras están grabando un audovisual con entrevistas a niños de diferentes países

Y en Japón siguen ahora. Cuando pensaban su viaje antes de empezarlo tuvieron dudas sobre si llegar o no tan lejos, por el problema que podía suponer embarcar la furgoneta en Rusia y en Corea del Sur. Ahora están muy contentas de haberse atrevido. Japón es probablemente, cuentan estas viajeras, «uno de los países visualmente más alucinantes» en los que han estado. Están viajando por carreteras generales, porque las autopistas son caras, pero eso les permite ver Japón más de cerca. «Tenemos la sensación de estar en un paraíso, por su vegetación, por cómo tienen de cuidado el país, con unas casas preciosas, los jardines, los templos, los volcanes... no hay ni cinco minutos de descanso, es un bombardeo constante de belleza».

  Tenemos la sensación de estar en un paraíso , dicen estas viajeras sobre Japón
""Tenemos la sensación de estar en un paraíso", dicen estas viajeras sobre Japón

De Japón les está llamando la atención además el cuidado que en general ponen los japoneses en darle su espacio a la naturaleza. «Y encima acaban el día en los onsens, unas piscinas termales como las burgas de Ourense que a veces están en lugares inimaginables», cuenta María. «Bañarte mirando a un volcán -dice- no es algo que se haga todos los días».

Enfermera y administrativa

Laura Cañal es enfermera de profesión y María Rodríguez trabajó como jefa de administración en una pequeña empresa, pero parece evidente que lo que de verdad les gusta es viajar. «Viajar -explican- te hace conocer gente, y darte cuenta cómo su vida y la tuya tienen muchas cosas en común y consigue que lo que antes era desconocido pase a formar parte de ti». El recorrido en el que están embarcadas ahora lo financian con lo que han podido ahorrar durante los últimos años. Van contando sus experiencias en una página web (vandeviaje.com) y en un canal de Youtube con el mismo nombre, pero no tienen empresas que las financien, así que también ofrecen clases online de español a través de la web 2spanishteachers.com.

Laura Cañal y María Rodríguez, en la furgoneta en la que recorrieron 25.000 kilómetros entre O saviñao y Japón
Laura Cañal y María Rodríguez, en la furgoneta en la que recorrieron 25.000 kilómetros entre O saviñao y Japón

De los 24.000 kilómetros que ya han hecho y de los que le quedan para volver se traerán además mucho material audiovisual. Buena parte de ese material da continuidad a un proyecto que pusieron en marcha hace cinco años en otros viaje de diez meses que hicieron como mochileras. Grabaron a 55 niños en veintidós países distintos. «Hacemos -cuenta María- un proyecto audiovisual con niños a los que les damos un pequeño taller audiovisual y después les dejamos cámaras de vídeo para que graben su día a día». Antes de despedirse de ellos, les hacen una entrevista y les preguntan a todos lo mismo sobre su vida y su visión del mundo. Ya han grabado en Rusia y ahora en Japón esperan encontrar «a pequeños directores que quieran enseñarnos su vida y su cultura». Con este proyecto esperan demostrar que «los niños no tienen prejuicios, independientemente de su lugar de nacimiento o condición religiosa o social».

Pedagógico y atemporal

El audiovisual que están haciendo con las grabaciones de todos estos niños puede verse en la web recmondo.org. «Nos parece -explica María- que es un material atemporal y con un importante valor pedagógico, tanto para niños como para adultos».

A Raquel y María les quedan todavía unos meses en Japón. El viaje que prepararon antes de salir es de un año y medio de duración, así que les quedan más o menos doce meses para acabar de disfrutar de Japón y para pensar un recorrido de vuelta y completarlo. Tienen claro que empezarán su viaje de vuelta por Malais, Indonesia, Tailandia, Camboya y Laos. A partir de ahí tienen dos opciones. Pueden cruzar a China y desde allí a Kazajistán o bien llega a la India a través de Birmania. Lo que tienen claro es que después se irán acercando a Europa por Irán y después Turquía. La ruta que harán para volver a España una vez que lleguen a Europa todavía no la tienen decidida. Tampoco importa demasiado. «Con todo lo que ya hemos vivido -reflexionan-, tenemos la sensación de que en todos los países nos van a tratar bien».

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