Los cascotes del último derrumbe, la otra foto de la zona monumental

El escombro sigue en el mismo lugar ocho meses después del desplome de dos casas


MONFORTE / la voz

Esta semana se cumplen ocho meses del desplome de dos inmuebles contiguos que permanecían deshabitados en el conjunto monumental de San Vicente. Después de ese tiempo, los escombros, siguen apilados en el lugar donde se produjo el derrumbe, a la entrada de la calle Falagueira por la Porta da Alcazaba. «No es la mejor imagen para una zona turística y menos ahora que Monforte está en la directiva de la Red de Juderías», apunta Jaime Vázquez, exconcejal y promotor de la rehabilitación de varias viviendas situadas en el entorno de la muralla.

La pared lateral de uno de los inmuebles que se desmoronaron sigue en pie y linda con una vivienda habitada. Los propietarios se quejan de que nadie haya asumido hasta ahora ni el desescombro ni la demolición de los restos de las edificaciones en ruina que tienen justo al lado. El requerimiento municipal fue desoído por los titulares de las casas que se vinieron abajo y el Ayuntamiento evita por el momento actuar de forma subsidiaria.

Lugar de especial interés

El derrumbe se produjo a escasos metros de la casa de los Gaibor, uno de los principales referentes de la zona de ámbito judío de Monforte. Visitantes y clientes del cercano Parador de Turismo pasan a diario por esta parte del conjunto monumental, que para muchos vecinos no recibe una atención acorde con su creciente interés turístico. Uno de ellos señala los focos rotos de la calle Falagueira. «Levan máis de dous meses así», señala.

Las cajas de la iluminación que están incrustadas en el muro que flanquea la calle Falagueira quedaron rotas en su totalidad como consecuencia de un acto de vandalismo y así siguen desde entonces. Junto a la Porta Nova, se puede ver un coche abandonado desde hace más de un año con la luneta trasera y las ventanas laterales rotas.

Indicadores de madera instalados por los vecinos para completar la señalización

Varios indicadores de madera con el lema «Castillo» indican al visitante en las proximidades de la Porta Nova el camino que deben seguir para llegar a lo alto del monte de San Vicente donde se encuentran la Torre del Homenaje y el monasterio ahora convertido en Parador de Turismo.

Las señales son obra de los vecinos de la calle Falagueira, que quieren llamar así la atención sobre el escaso cuidado que se presta a esa zona. El panel de información turística más próximo está situado en uno de los laterales de la Porta Nova, justo al lado del turismo que permanece abandonado junto a esa entrada de la antigua fortaleza.

Del lado de la Porta da Alcazaba hay otro panel informativo, un tanto eclipsado por otro cartel de grandes dimensiones que anuncia la inversión en las obras terminadas en enero en la calle Santo Domingo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los cascotes del último derrumbe, la otra foto de la zona monumental