Veinte años de caídas y solo parches en el pavimento de la zona peatonal

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

CEDIDA

Un nuevo accidente motiva el ingreso de una mujer de avanzada edad en el hospital

20 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Tropezones y caídas están desde hace tiempo a la orden del día en la zona peatonal del centro de Monforte. Las losas, rotas o levantadas en muchos tramos, constituyen una trampa especialmente peligrosa para las personas mayores. Una mujer de avanzada edad tuvo que ser hospitalizada ayer como consecuencia de uno de esos accidentes. Es uno más de una larga relación de percances, que en algún caso forzaron al Ayuntamiento a indemnizar a la víctima previa sentencia judicial. Las obras de la controvertida remodelación de la calle Cardenal se iniciaron en 1995. Dos años después, el deterioro del pavimento adquiría tintes escandalosos. Desde entonces, solo se aplicaron parches.

El último accidente debido al deficiente estado del firme en la calle Cardenal se produjo ayer a primera hora de la mañana. La mujer que sufrió la caída tropezó en una de las numerosas losas que permanecen levantadas y tuvo que ser trasladada en ambulancia al hospital. Sangraba abundantemente por la nariz y fue atendida en un primer momento por una enfermera que pasaba por allí. «Las caídas son muy habituales, sobre todo entre la gente mayor. Unas veces la cosa queda en nada y otras hay quien se hace daño», señala un vecino que presenció lo sucedido.

El percance de ayer se produjo cerca de la entrada a las galerías Fontecha. Entre el quiosco de la Once y las primeras terrazas hay un tramo de calle próximo a la hilera de árboles ornamentales en el que el pavimento está especialmente deteriorado. Pero no es, ni mucho menos, el único en el que se aprecia la deficiente conservación del empedrado. Su mal estado llama la atención a la entrada de la calle por la avenida de Galicia, en la confluencia con Hermida Balado o a la altura de la plaza de España. A los comerciantes, la situación les parece insólita. «Es la calle de referencia del pueblo y la verdad es que da una imagen penosa», señalan en uno de los negocios.

Ni promesas electorales

La pavimentación de la calle Cardenal fue realizada a finales de la década de los noventa por la empresa Indeza. Desde un primer momento, quedaron en evidencia los defectos de ejecución de la obra. El gobierno municipal, entonces e manos del PP, amagó con denunciar a la constructora, pero nunca llegó a cumplir su amenaza. BNG y PSOE fueron parcheando en posteriores mandatos la situación, sin afrontar una reforma integral. En las últimas elecciones, ninguno de los programas electorales aludía a esta problemática.

Cada vez que hay una caída, surgen corros en los que los paseantes se comentan episodios similares. Quien más quien menos parece tener un familiar o un conocido que ha sufrido algún percance por culpa del mal estado del pavimento. «Los concejales están hartos de recibir fotos en el móvil de cómo están las losas pero nadie hace caso», apunta un vecino.

Un arreglo extra que costó al Ayuntamiento 240.000 euros y no sirvió de nada

Un informe de la consultora Norcontrol encargado en 1999 por el Ayuntamiento concluía que la obra del tramo peatonal del Cardenal presentaba graves defectos en el mortero y la colocación de las losas. Los responsables municipales presionaban entonces a Indeza para que corrigiese las deficiencias en la ejecución del proyecto. La empresa, sin embargo, no fue más allá de almacenar una losas de repuesto en un lateral de esa calle para que las colocase la brigada municipal. Pese al rechazo de los partidos de la oposición, el arreglo se hizo finalmente con cargo a la administración local.

Tras la salida del PP del gobierno municipal, la patata caliente de la obra del Cardenal pasó a manos del BNG. La entonces concejala de Facenda, María Xosé Vega, desvelaba en marzo del 2007 que los populares habían dejado caducar el plazo de garantía sin demandar a la constructora. No hubo denuncia contra Indeza y los arreglos posteriores a la entrega de las obras costaron al Ayuntamiento 240.000 euros extras.

Esa inversión, paradójicamente, no acabó con los problemas derivados del mal acabado de la urbanización. La brigada municipal de obras tuvo que realizar reparaciones puntuales de forma periódica durante los doce años de gestión de los nacionalistas. Algo parecido sucedió en el anterior mandato, ya con Tomé de alcalde tras la primera victoria electoral del PSOE. Ni este partido ni ninguno de los que concurrieron en las pasadas elecciones hizo mención expresa a este problema en sus respectivos programas electorales.