Kadete, fidelidad a unos colores

El capitán de la SD Chantada, a punto de cumplir dos décadas en el club


monforte / la voz

Cada vez son menos los futbolistas que han sido fieles a un solo club, pero los hay. Este es el caso del capitán de la SD Chantada, David Diéguez Penas «Kadete», que está a punto de cumplir dos décadas como jugador del club de O Sangoñedo. Comenzó a competir con catorce años y actualmente cuenta con 32. Es verdad que tuvo un breve paréntesis en el que compitió con el Pabellón en la División de Honor de Juveniles, pero fueron unos meses.

La calidad y el compromiso de este centrocampista reconvertido a central no pasó desapercibida para varios clubes de Tercera División, que en su día intentaron ficharlo. Entre esos equipos estuvo el Club Lemos, pero Kadete no se dejó llevar por la tentación de dar un salto de categoría en su carrera. «Daquela, cando era máis novo, falouse da posibilidade de fichar por algún club de Terceira, pero eu non contemplei esa opción, porque estaba moi cómodo no clube da miña vila, cos meus amigos, e o que buscaba era divertirme. Non viñen ao fútbol para gañar cartos», señala el capitán de la SD Chantada.

Kadete reconoce que el hecho de jugar en el club de O Sangoñedo era lo máximo para él. «Eu sentíame un privilexiado polo feito de xogar na SD Chantada, pero hoxe as cousas cambiaron no fútbol, e parece que a moitos rapaces hai que darlle as grazas por xogar no clube da súa vila», añade.

El futbolista de la SD Chantada nunca olvidará el primer gran momento que vivió como futbolista de este equipo. Siendo juvenil, el técnico lo convocó para disputar la final de la copa Diputación en el Anxo Carro ante el Outeiro de Rei. «Foi un día inolvidable por moitas cousas, pero principalmente porque gañamos a primeira copa Deputación para a SD Chantada. Recordo que eu fallei o penalti que tirei, e cando me retiraba, un futbolista do Outeiro, que hoxe é adestrador, Joni, deume unha palmada para animarme e díxome que só o fallaban os que o tiraban», señala.

Ascensos a Preferente

El capitán de la SD Chantada puede presumir de contar con varios ascensos a Preferente en su palmarés. «Están sempre no meu recordo, así como o feito de xogar en campos míticos como o de San Lázaro e o de Arteixo», indica.

A Kadete se le puede considerar como un romántico del fútbol, que añora los tiempos en los que comenzó. «O pensamento cambiou. Antes xogabas gratis, por nada, e agora moitos só pensan nos cartos, e non o entendo, sobre todo nestas categorías», puntualiza.

Colgar las botas no entra por ahora en los planes de Kadete. Físicamente está muy bien, y admite que solo lo dejará en el momento en el que ya no se divierta. Eso sí, en casa, a veces sus hijos le dicen: «Papá hoy no vayas al fútbol», comenta con una ligera sonrisa.

A la pregunta de si en el futuro se ve de entrenador, el capitán lo tiene claro. «Ao principio si, pero agora necesítanse moitos coñecementos, polo que non me vexo nesta tesitura», dice.

Sobre la trayectoria del equipo en la liga, Kadete la califica de «notable», teniendo en cuenta que solo pudieron jugar cuatro partidos en casa. A la hora de analizar los objetivos, no se obsesiona con la lucha por el ascenso. «Esta temporada tomámola doutro xeito, sen presión de ter que ascender. Imos partido a partido», comenta.

Esta jornada se enfrentan al Pastoricense, un rival que les ganó en la primera vuelta. Además, en ese choque, con un minuto de juego disputado, a Kadete le rompieron la nariz de un golpe. Se recuperó pronto. Solo se perdió el derbi local ante el Chantada Atlético. «Será un partido difícil, pero temos que gañar para estar aí arriba», concluye.

Lo bautizaron con el nombre de Kadete sus compañeros del equipo juvenil. Siendo cadete ya jugaba en una categoría superior, y para nombralo le llamaban Kadete.

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