El invidente Pablo Vázquez, medalla al mérito deportivo

El corredor monfortino se quedó ciego con 21 años y compitió en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 96


monforte / la voz

El ciclista invidente monfortino Pablo Vázquez es uno de los veintiséis galardonados con la distinción al mérito deportivo de la Xunta. Su participación en el año 1996 en los Juegos Paralímpicos de Atlanta, en el campeonato mundial de ciclismo y la consecución de varias medallas de oro y de plata en sus cinco años de carrera deportiva fueron argumentos más que suficientes para que el corredor local reciba esta importante distinción.

«Agradezo na alma este recoñecemento, porque supón rendir unha homenaxe a unha persoa discapacitada, e iso é moi importante. Coido que non merezo esta distinción, porque hai moitos deportistas locais e galegos con máis méritos que os que teño eu, pero estou ledo, porque é moi gratificante que se acorden de ti despois de 22 anos», señala Pablo Vázquez, que agradece al jefe provincial de Deportes, Manuel Cadramón, que lo propusiera para esta distinción.

Vázquez siempre fue todo un ejemplo de superación. «Vale máis a superación que cualqueira medalla, incluso unha olímpica», dice.

Se quedó ciego con 21 años, pero su amor al deporte -siempre jugó al fútbol y al fútbol sala- lo llevó a continuar en esa línea. Entró en la escuela de la ONCE y estuvo en la Casa Encantada, donde se adaptó a su nueva situación. «Ofrecéronme a posibilidade de seguir no deporte, puxéronme un tándem diante, dixéronme que tocara os dous sillíns, e que eu iría detrás e a persona que vise faríao adiante. Probei e engancheime», indica Vázquez.

Sus primeros campeonatos

Se estrenó en la Vuelta a Palencia con una bicicleta de hierro. «Cando cheguei alí e souben que os meus competidores participaban con bicis máis sofisticadas, dixen que fago aquí e pensei que o mellor era irme para a casa. Finalmente seguín, e acabei na selección española», añade.

A partir de aquí llegaron los éxitos. Fue el primer español en ganar una etapa en el Tour de Bélgica, lo que lo llevó a acabar sexto en el mundial de ciclismo. Fue cuatro años subcampeón nacional de fondo en carretera y dos en contrarreloj. Ganó la Vuelta a Madrid y a Extremadura.

No obstante, su momento más emotivo fueron los Juegos Paraolímpicos de Atlanta. Para llegar ahí, la preparación fue exigente. En los ocho meses anteriores a estos juegos, Vázquez hizo 18.000 kilómetros. «O que máis me impresionou foi a cerimonia de inauguración. Que entres nun estadio e que estean 85.000 persoas cantando o himno olímpico é para alucinar. Son cego, pero naquel intre vía todo o que pasaba. Hai un detalle que me emocionou, que foi cando apareceu Christopher Reve, un home tetrapléxico e apoiando ao deporte. Foi impresionante», asegura.

El estos Juegos Paraolímpicos obtuvo la duodécima plaza y el equipo español logró el diploma olímpico. Eso sí, hubo una sorpresa, y es que acostumbrado a correr en carretera tuvo que hacerlo en pista y en velocidad.

Vázquez se muestra muy emocionado por este galardón que otorga la Xunta y que llega como un premio a la superación. «Dedícolle este recoñecemento a miña muller Mar, as miñas fillas, Icía e Xiana, a familia e a todo Monforte, que sempre me apoiaron», concluye el corredor local.

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