La plaga de los robles altera de nuevo el paisaje de la Ribeira Sacra

La condiciones meteorológicas favorecen la reaparición de la «Altica quercetorum»


monforte / la voz

La Altica quercetorum, que ya atacó extensamente los robles del sur lucense en los dos últimos años, ha vuelto a hacer acto de presencia en este territorio. Los efectos de esta plaga se perciben en numerosos puntos, especialmente en el municipio de O Saviñao, donde se pueden ver grandes cantidades de árboles con las copas totalmente secas. Pero el problema también se está registrando en otras partes de Galicia, según apunta el ingeniero de montes Antonio Rigueiro, director de la Estación Científica do Courel. «Na comarca do Ribeiro e noutros vales da provincia de Ourense as carballeiras tamén están sendo moi afectadas», explica. «Esta praga ataca sobre todo nos territorios onde predomina a influencia da rexión bioclimática mediterránea, como o sur lucense e a provincia de Ourense,

mentres que nas áreas costeiras de Galicia, de clima atlántico, case non ten incidencia», añade.

La condiciones meteorológicas de cada año son determinantes para que se propague este escarabajo, según indica por otra parte Fina Lombardero, profesora de plagas y enfermedades forestales de la Escola Politécnica Superior de Lugo. «Os ataques da Altica quercetorum son máis intensos sobre todo despois dos invernos quentes e con pouca chuvia, como sucedeu nos últimos anos -explica-, e aínda que esta primavera resultou bastante chuviosa, o outono foi moi seco e ata xaneiro non choveu praticamente nada».

Al terminar el verano -señala por otro lado la profesora-, las larvas de este insecto, que devoran las hojas de los robles y las hacen secar, se dejan caer de los árboles para transformarse en pupas -estado de metamorfosis- y después en adultos. «Os adultos pasan o inverno enterrados no chan e se o tempo é chuvioso, certas especies de fungos que medran no solo matan os insectos, de maneira que a súa propagación queda moi limitada para o ano seguinte», apunta Lombardero. En cambio, un invierno seco favorece la conservación de los adultos y da pie a que en la siguiente primavera se reproduzcan en mayor cantidad. «O que parece que pasou este ano é que as chuvias chegaron demasiado tarde para frear a súa propagación», agrega.

Cambio climático

Tanto Rigueiro como Lombardero consideran por otra parte que el cambio climático hará que la presencia de la altica sea cada vez más frecuente en territorios de influencia mediterránea como la Ribeira Sacra. «Cada vez vai haber máis, porque a tendencia actual apunta a que os invernos secos e cálidos serán máis frecuentes», señala el primero.

En la sierra de O Courel, indica por otro lado Antonio Rigueiro, la presencia de la Altica quercetorum es mucho más reducida que en las tierras bajas. Esto se debe a que en ese territorio predomina un tipo de roble -el rebollo o rebolo (Quercus pyrenaica)- cuyas hojas no resultan atractivas para este insecto. La plaga se ceba únicamente con el roble común o Quercus robur. «Os bosques de rebolo non se ven afectados e a altica límitase aos lugares onde vive o carballo común», concluye.

Las fumigaciones preventivas, una medida cada vez más desaconsejada

En los últimos años no se han realizado en el sur lucense fumigaciones preventivas contra la Altica quercetorum, una medida que -según apuntan Antonio Rigueiro y Fina Lombardero- está cada vez más desaconsejada. «Os produtos químicos que se utilizan nesas fumigacións teñen un efecto daniño noutros insectos, incluíndo as abellas, e a Unión Europea está poñendo moitas obxeccións ao seu uso», explica Rigueiro. «Non hai ningún produto específico para a altica e os que se están usando non só acaban con outras especies, senón que poden ter efectos colaterais na saúde humana», dice potr otro lado Lombardero.

La profesora considera además que la posibilidad de usar estos tratamientos solo debe encararse cuando la plaga produce daños económicos importantes, lo que a su juicio no ocurre con los robles. «Se fosen plantas cunha produción económica e que poderían quedar destruídas rapidamente polas pragas, habería que estudiar unha solución, pero neste caso creo que non é necesario», señala.

Por su parte, Rigueiro dice que los ataques de la Altica quercetorum solo pueden causar la muerte de los robles cuando se producen de forma muy intensa y reiterada y cuando los árboles ya están debilitados por otras enfermedades. «Se se trata de carballos en bon estado, poden recuperarse sen moitos problemas», afirma. El paisaje puede verse muy alterado por el tono pajizo y seco que adquieren las hojas atacadas por el insecto -añade-, pero ello no significa que haya que temer la pérdida de todos los árboles afectados.

En la imagen sobre estas líneas, robles afactados en la la plaga a orillas del Miño, en el municipio de O Saviñao.

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