La muerte de Álex Blanco conmociona el mundo educativo y el deporte comarcal

Cientos de personas acudieron ayer a darle el pésame a la familia del futbolista fallecido


monforte / la voz

Con incredulidad y dolor. Así recibieron ayer quienes lo conocían a él o a su familia la noticia de la muerte de Alejandro Blanco Regalado, el deportista de 18 años que cayó fulminado por lo que parece ser una afección cardíaca durante un partido de fútbol sala en A Pobra do Brollón. Su fallecimiento causó especial consternación en el deporte comarcal y en el mundo educativo de Monforte, al que su familia está muy vinculada. Cientos de personas acompañaron ayer a sus familiares en el velatorio previo al funeral, que se celebrará esta tarde en la iglesia de los Escolapios.

El repentino fallecimiento de Álex, como lo conocían sua amigos, provocó especial consternación en la comunidad educativa del colegio de los Escolapios. Y no solo porque el chico y su hermana hubiesen completado en ese centro la educación infantil, la primaria y la ESO, sino porque sus padres Óscar y Rosa llevan veinte años dando clase en ese colegio. El joven había jugado en todas las categorías del Calasancio, el club de fútbol base vinculado a ese colegio. Y había participado hace apenas unas semanas en la fiesta de fin de curso en la que él y sus compañeros de quinta se despidieron del club porque sobrepasaban la edad tope para jugar federados como juveniles.

El mazazo fue también importante en el Río Cabe, el instituto de Monforte en el que Álex se matriculó hace dos años para hacer el bachillerato y del que se despidió a finales de este curso para preparar la selectividad y estudiar fisioterapia en Salamanca, la ciudad natal de sus padres y a la que la familia al completo había pensado mudarse este verano para acompañar a los hijos en su etapa universaitaria.

En la capilla ardiente

Desde que se abrió la capilla ardiente en el tanatorio Raúl, fueron centenares las personas que pasaron por allí. Estuvieron todos sus amigos, la junta directiva del Calasancio, representantes del instituto Río Cabe y del colegio de los Escolapios, los dos centros en los que estudió. También arroparon a los familiares el alcalde, José Tomé, varios concejales de la corporación local monfortina, futbolistas de la comarca, directivos de todos los clubes, y gente anónima. Se vivieron escenas de mucho dolor.

Especialmente consternado estaba Miguel Méndez, el hostelero monfortino que se prestó a apadrinar el Capitol, el equipo con el que Álex disputaba el torneo de fútbol sala de A Pobra do Brollón. «Es que no es solo que compartiese equipo con dos de mis hijos mayores -se lamentaba en las puertas del tanatorio-, es que también era el mejor amigo del mayor».

Destrozados estaban también los responsables del torneo de fútbol sala de A Pobra do Brollón, un grupo de aficionados que todos los años se reúnen para sacar adelante este campeonato. «Estamos muy mal, ¿cómo vamos a estar?», decía ayer Belén Calvo, una de esas aficionadas. El torneo había empezado el martes y debía terminar el domingo, pero evidentemente fue suspendido la misma noche del miércoles al jueves.

Muchas de las condolencias fueron llegando ayer al Calasancio. El presidente, Juan Carlos Díaz, estuvo al teléfono prácticamente toda la jornada. El máximo mandatario encabezó la delegación del club que arropó durante todo el día a los padres y la hermana de Álex. Juan Carlos Díaz, presidente del Calasancio: «Estamos consternados, e aínda non podemos crer algo que é inexplicable e inxusto. Álex era unha excelente persoa, inmellorable, comprometido e educado ao máximo; agora só nos queda arroupar á familia nestes momentos difíciles».

Comportamiento «de once»

Entre las caras conocidas del deporte comarcal que se pudiern ver ayer en el tanatorio estaba el entrenador del Lemos, Edu Rodríguez. Presente en el polideportivo de A Pobra cuando Álex murió, lo conocía bien porque lo entrenó en su etapa de técnico del Calasancio. «O tempo que eu fun o seu adestrador -dice-, o seu comportamento non foi de dez, foi sempre de once».

Tampoco faltó en el velatorio representación del Club Lemos, cn su presidente Óscar López al frente, o del equipo directivo y la plantilla docente del instituto Río Cabe, en el que llevaba dos años matriculado y este curso terminó bachillerato.

En el tanatorio estuvo también el alcalde de Monforte, José Tomé, que lamentó lo sucedido y la trasladó a la familia el cariño de la corporación local. «Dinlle o pésame ao seu pai -explicaba Tomé a la salida del tanatorio- e púxenme a disposición de todo aquilo que necesiten».

Funeral a las siete en la iglesia de los Escolapios y un día de luto oficial en A Pobra do Brollón

El chico fallecido y su familia vivían en Monforte pero el torneo de fútbol sala en el que participaba se disputaba en A Pobra do Brollón, así que este Ayuntamiento decidió declarar la jornada de ayer como día oficial de luto y las banderas ondearon a media asta en la casa consistorial.

El alcalde de este municipio, José Luis Maceda, explicaba ayer que aunque él no conoce personalmente a la familia ni conocía al chico, lo sucedido ha supuesto «un pau importante para todos» en A Pobra do Brollón, donde ayer fue, afirmó, «un día moi triste».

Fueron muchos los que se acercaron durante la tarde de ayer en Monforte a las instalaciones del tanatorio Raúl, donde la familia vela los restos de Álex Blanco. Todavía serán más hoy cuando se celebre el funeral.

Su cuerpo será incinerado a primera hora de la tarde y a las siete se oficiará una misa en su recuerdo en la iglesia del colegio de los Escolapios, en la explanada de la Compañía.

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