«Pago 4.000 euros por las terrazas y tendré que reducir personal»

Los hosteleros hacen números ante la instalación de las mamparas en el Cardenal

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Si se cumplen las previsiones municipales, a finales de mes estarán instaladas las mamparas que acotarán el espacio para las terrazas en el tramo peatonal de la calle Cardenal y la plaza de España. Sobre el papel, con la redistribución todos los negocios afectados ganan superficie con respecto a la que tenían asignada. Pero en la práctica se reducirá el número de mesas, porque la ocupación real de la vía pública suele ser mayor que la que recogían las licencias. La mayoría de los hosteleros creen que era necesaria una regulación más rigurosa, aunque unos se sienten más perjudicados que otros por la decisión del Ayuntamiento.

El coste de las mamparas saldrá del presupuesto municipal, pero es poco consuelo en alguno de los casos. El dueño de la cafetería Cardenal calcula que con la asignación de nuevos espacios puede perder la mitad de las mesas que explotaba hasta ahora. «A mí me parten la terraza por la mitad. Pago más de 4.000 euros al año por colocarla y ahora voy a tener que perder dos trabajadores», señala.

Algo más de consenso

Entre este local y el hotel de su propiedad situado en la calle Huertas mantiene más de veinte empleos, lo que a su juicio justificaría una decisión más consensuada sobre la ordenación de las terrazas en la zona peatonal. «No nos pidieron nuestra opinión para nada. Nos llamaron para decirnos lo que iban a hacer y punto», dice este empresario.

La cafetería Da Vinci dejará de instalar con la reorganización cinco mesas. «Las terrazas tiran mucho y habrá gente que marche a otras zonas. Aunque nos perjudica en ingresos, entiendo que lo que va a hacer el Ayuntamiento es necesario», dice el titular de este negocio. En cierta medida no le viene mal el nuevo ordenamiento, porque su terraza ocupaba la parte de la calzada que hay que dejar libre para el paso de vehículos de emergencia. Pero el recorte de mesas podría traducirse en un contrato menos este verano.

La colocación de las mamparas preservará zonas de paso para peatones y vehículos, cuando resulte necesario su acceso a la zona. En la cafetería Lienzo, también se reducirá en cinco el número de mesas disponibles. El responsable de este negocio acepta que debe haber cierto control y no se siente especialmente perjudicado. «Esta parte de la calle tampoco da juego para muchas más», explica.

El alcalde descarta cambios en la ordenanza hasta después de las elecciones locales

Antes de hacer pública la instalación de las mamparas que delimitarán el espacio destinado a las terrazas, el alcalde adelantó sus planes a los propietarios de los cinco establecimientos que se ven afectados. No fueron citados conjuntamente, sino uno por uno para explicarles los cambios previstos. Los hosteleros salieron de las reuniones convencidos de que el nuevo sistema es un anticipo de una ordenanza actualizada que entrará próximamente en vigor. Tomé, sin embargo, descarta modificaciones en la normativa al menos a corto plazo.

«Ata o próximo mandato non lle imos tocar á ordenanza das terrazas», dice el alcalde. No habrá más cambios, por lo tanto, antes de las elecciones locales que se celebrarán en mayo del próximo año. La normativa actual data del año 2010 y en algunos aspectos parece haber quedado desfasada. En el último pleno se aprobó una moción del PP para que se revise parte del articulado, pero este tipo de acuerdos no son de obligado cumplimiento para el equipo de gobierno.

Detonante definitivo

En el caso de la calle Cardenal, las quejas vecinales por la presencia abusiva de las terrazas obligó a los responsables municipales a dar un paso adelante y acabar con la permisividad que había sido habitual en los últimos años. El detonante definitivo fue un episodio que se produjo el pasado mes de junio, cuando una ambulancia que se dirigía a socorrer a un hombre que había sufrido una indisposición tuvo que detenerse porque no tenía espacio para pasar.

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