Tecnología monfortina para el regadío

El PeixeMol, un medidor de caudal diseñado en el instituto Daviña Rey, será probado en la red Val de Lemos


MONFORTE / LA VOZ

Un medidor de caudal diseñado en el instituto Daviña Rey será utilizado para calcular el volumen de agua que circula por la red de regadío Val de Lemos. El aparato, denominado PeixeMol, aún se encuentra en estado de prototipo, pero ya fue presentado el pasado mes en la feria educativa Steamlab, celebrada en Santiago. El astronauta Pedro Duque, visitante de la muestra, fue una de las personas que tuvieron ocasión de verlo.

El caudalímetro fue creado dentro de un proyecto educativo denominado Hydraula, que se desarrolla actualmente en el centro y que comprende numerosas actividades relacionadas con el agua y los ríos. «Para medir los caudales hidrológicos hay diversos aparatos profesionales caros y sofisticados, pero nos pareció interesante desarrollar uno más sencillo, basado en principios de física que puedan ser bien comprendidos por los alumnos», señala Amancio Rodríguez, profesor de telemática, uno de los docentes que participan en el proyecto. En el diseño colaboraron también María Jesús Casado, profesora de matemáticas, y Lidia Rodríguez, profesora de tecnologías de la información y diseño de impresión digital.

El dispositivo se basa en el mismo principio que las básculas de resorte y utiliza un muelle para medir la presión y la velocidad del agua. «La diferencia es que este aparato tiene que ser sumergido y mientras está bajo el agua no se puede ver cuánto encoge el muelle», explica Amancio Rodríguez. «Para solucionar el problema le incorporamos un freno que permite inmovilizar el muelle cuando se comprime por efecto de la fuerza de la corriente, y así es posible ver cuánto ha encogido después de sacar el aparato del agua», añade.

La idea de utilizar el PeixeMol para medir el caudal de los canales de regadío fue de Alicia Toirán, presidenta de la comunidad de regantes de la red Val de Lemos, que visitó el instituto para dar una charla dentro del proyecto Hydraula. «Nos explicó que el caudal del regadío se mide en el punto de salida, pero que no se sabe realmente cuánta agua circula por los canales porque no se hacen mediciones en ningún otro lugar», señala el profesor.

En período de pruebas

El aparato, por lo tanto, podría ser útil para determinar cuál es el caudal real en diferentes puntos de la red de regadío y calcular las pérdidas que puede sufrir. Pero los responsables del proyecto puntualizan que el PeixeMol aún está en período de pruebas y que antes de utilizarlo en los canales es preciso realizar algunas experiencias para comprobar su grado de fiabilidad y tal vez realizar algunas modificaciones en el diseño. Si todo va bien, se podrá probar en la próxima campaña de regadío, a partir de junio.

El aparato

utiliza un muelle, siguiendo el principio de las básculas de resorte

Planes para mejorar el invento a lo largo del próximo curso

El prototipo del PeixeMol fue fabricado en una de las impresoras de tres dimensiones de que dispone el instituto Daviña Rey. El diseño corrió a cargo de los profesores, que fueron explicando a los alumnos las diferentes partes del proceso. Una vez terminados los planos, los estudiantes se encargaron de imprimir y montar las piezas del dispositivo. A la vez han aprendido a realizar cálculos para medir el caudal de una corriente de agua basándose en los datos de velocidad y presión.

Los alumnos también inventaron un nombre para el aparato. Según indica Amancio Rodríguez, la idea consistió en unir los conceptos de pez y muelle. Como en gallego normativo el equivalente de muelle es «resorte», se optó por recurrir en parte a la voz portuguesa «mola». El resultado es una palabra que recuerda a ollomol, besugo en gallego.

Los responsables del proyecto precisan que el PeixeMol es «un producto docente» y que su función principal es educativa. «Aún no sabemos bien qué tal funciona y no pretendemos que compita con los caudalímetros profesionales», señalan.

Lectura de datos

No obstante, para el próximo curso está previsto seguir trabajando con el PeixeMol e introducirle mejoras. Una de ellas consistiría en dotarlo de un sistema eléctrico que permita ver en una pantalla el grado de compresión del muelle. Por ahora el sistema de lectura es mecánico, como en las básculas de cocina. Y también se pretende desarrollar un sistema para recibir los datos en una aplicación de teléfono móvil.

En la imagen sobre estas líneas, estudiantes del instituto Daviña Rey durante el proceso de montaje del prototipo del PeixeMol.

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