Cuando a Lugo se le prometía y soñaba con un AVE

Suso Varela Pérez
suso varela LUGO / LA VOZ

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

El Plan Galicia introdujo la alta velocidad, cuando en el 2000 se diseñó una vía a Ourense igual a la que se propone ahora para la próxima década

29 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En junio del año 2000 estaban abiertas en el debate político gallego la alta velocidad y la mejora ferroviaria en Galicia. Los técnicos estudiaban ese verano dos alternativas para la variante ferroviaria de Láncara, puesta en funcionamiento ahora, 18 años después, tras haberse invertido más de 90 millones de euros. «Quizás se anticipan noticias que, con posterioridad, no se concretan porque dependen de otros acontecimientos». Quien así hablaba en aquel junio del 2000 era el presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, en referencia a la marginación que suponía para la provincia la entrada del AVE por Ourense y no por Monforte. Y sobre la línea ferroviaria de Lugo a Ourense, Cacharro dejaba otra frase premonitoria: «La construcción de esta vía se hará en función de cómo evolucione la economía del país».

Y es que la historia del AVE en la provincia ha estado llena de noticias, numerosas promesas, grandes titulares y muchas propuestas sobre el papel; pero a la vez hubo demasiadas circunstancias «y otros acontecimientos», como decía Cacharro, que causaron que el sueño de la alta velocidad se fuese frenando con los años y hoy se vuelva a hablar casi del mismo proyecto que en el previsto al comenzar el siglo XXI, cuando se licitaba el primer estudio informativo de la línea Lugo-Ourense.

El 20 de diciembre del 2000, Fraga y Cascos firmaban el acuerdo para crear una línea de alta velocidad entre A Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo y renovar la vía y hacer variantes entre Lugo, Monforte y Ourense con el objetivo de alcanzar los 220 km/h. La inversión prevista era de 17.700 millones de pesetas. También se proponía la renovación de la vía de Lugo a A Coruña, con una inversión de 15.794 millones de pesetas. Fomento anunciaba que en menos de dos años tendría el estudio acabado para decidir qué tipos de trenes llegarían a la provincia.