Las cicatrices del hierro en A Pobra do Brollón

Las antiguas minas del Alto do Graíl y A Veneira están señalizadas y sus accesos desbrozados


MONFORTE / LA VOZ

En el mes de octubre del 2017 se dieron por finalizadas las obras de señalización, mediante paneles informativos, y desbroce de la zona donde se localizan las antiguas explotaciones de hierro del Alto do Graíl, también conocidas como las minas de Os Buratos. También se levaron a cabo diversas actuaciones de limpieza y señalización del antiguo Camiño da Vena, entre el Alto do Graíl y la mina subterránea de A Veneira de Roques. Este tramo del camino ya presentaba serias dificultades, por la existencia de abundante maleza que impedía su utilización. La iniciativa partió del Ayuntamiento de A Pobra do Brollón y fue financiada con fondos procedentes del plan Leader para poner en valor recursos con potencial turístico en ese municipio.

El origen de la aldea de A Veneira de Roques, está estrechamente relacionada con los antiguos yacimientos de mineral de hierro que fueron explotados desde tiempos inmemoriales, posiblemente desde la época romana.

Ambas explotaciones, las de A Veneira y Os Buratos, se realizaron en su mayoría a cielo abierto, ya que el mineral afloraba sobre el terreno en buena parte de la zona. Solo en la aldea de A Veneira se llegó también a practicar la minería subterránea y con la singularidad de que el subsuelo de ese lugar está recorrido o excavado por varias galerías.

Mediados del siglo XVIII

La documentación conocida más antigua que da fe de estos yacimientos data de mediados del siglo XVIII. En aquel momento, eran propiedad de los condes de Lemos. Las minas de A Veneira y las de Os Buratos, conjuntamente con las explotaciones situadas en el monte Formigueiros en O Courel, eran las que abastecían con mineral de hierro en aquellos tiempos a todas las ferrerías de la zona sur de la provincia de Lugo.

De las minas de A Veneira y de Os Buratos partían los carros cargados de mineral a las ferrerías de Baldomir, Loureiro, Penacova, Barxa de Lor, Biduedo, A Ferrería, Lousadela y Santalla de Lóuzara. La extracción se realizaba de forma artesanal. El mineral se arrancaba con picos, palancas y cuñas que eran golpeadas por pesados mazos. Las mujeres se encargaban de sacar el mineral en cestos de mimbre que luego iban amontonando al lado de la explotación. Luego se procedía a cargarlo en carros o en mulos, para su transporte a las distintas ferrerías.

La última actividad de la que se tiene noticia en las explotaciones de Os Buratos es de finales del siglo XIX, cuando se realizaron las últimas prospecciones. Actualmente se pueden observar tres profundos socavones en el terreno, producidas por una frenética actividad minera y que ocupan una superficie aproximada de una hectárea.

Para visitar las minas de Os Buratos y las antiguas explotaciones de A Veneira de Roques, hay que salir de la capital del municipio, A Pobra do Brollón, por la carretera que lleva a Saa, Forgas y A Veneira. En el kilómetro once aparece un desvío a la izquierda que conduce a la aldea de A Veneira, distante 300 metros.

Del centro de la aldea y al lado de su capilla, parte el denominado Camiño da Vena (señalizado) en dirección al Alto do Graíl y a las minas de Os Buratos, que se encuentran a una distancia de 1,2 kilómetros de la aldea.

También desde la capilla sale un camino, en descenso, que lleva hasta la antigua mina excavada por debajo de la aldea y que está situada a unos cien metros de distancia.

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