«Nin ministros, nin directores generales, a clave para solucionar o da autovía é Feijoo»

Ayuntamientos y empresas se conjuran en Chantada para resucitar el proyecto de la A-56

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monforte / la voz

Esta vez, funcionó el llamamiento efectuado por el Ayuntamiento de Chantada para reactivar la reivindicación de la autovía entre Lugo y Ourense. Al contrario de lo que ocurrió el mes pasado, cuando una convocatoria similar se saldó con más sillas vacías que ocupadas, ayer sí acudieron la práctica totalidad de los ayuntamientos por los que tiene que pasar esta autovía, las dos diputaciones, las organizaciones patronales de las dos provincias y algunas empresas importantes que mueven sus productos a través de la actual N-540. De la reunión salió una comisión que tiene como misión inmediata recabar el respaldo del presidente de la Xunta, aunque las obras dependan del Gobierno central.

Porque buena parte de los presentes en la reunión de ayer están convencidos de que la clave está en Feijoo. Lo dijo muy gráficamente el alcalde de Carballedo, el popular Julio Yebra: «Nin ministros, nin directores generales, a figura clave para solucionar isto é Feijoo». Yebra es el alcalde del único municipio en el que esta autovía está en obras. Pero se trata de un tramo aislado, sin conexión con ninguna otra autovía ni por su extremo norte ni por el sur. La parte buena es que las obras siguen avanzando en este tramo de ocho kilómetros, la mala es que lo hacen a un ritmo muy lento y que el resto del trazado no ha salido todavía del papel.

Nadie le discutió a Yebra la importancia que un empuje decidido del presidente de la Xunta puede tener para rescatar este proyecto de la semiparalización en la que lleva años sumido. El alcalde de Coles, el socialista Manuel Rodríguez, le dio expresamente la razón y añadió un matiz: «Hai que buscar que Feijoo aposte por este proxecto, e que o faga publicamente».

El primer objetivo

Así que finalmente, el objetivo ahora va a ser conseguir un compromiso público del presidente de la Xunta con el que hacer palanca frente al Ministerio de Fomento, que es el departamento que tiene que financiar el proyecto. Los alrededor de treinta asistentes a la reunión de ayer decidieron delegar estas gestiones en una comisión en la que en principio habrá tres alcaldes, un representante de Diputación y un empresario. Los alcaldes son el de Chantada, el independiente Manuel Varela; y los de Carballedo, Julio Yebra, y Vilamarín, Amador Vázquez, ambos del PP. Por las dos diputaciones estará Argelio Fernández, el alcalde socialista de A Fonsagrada. Y el empresario será Lisardo González, de Vilamarín, un veterano en la reivindicación de la autovía que también estuvo en la comisión que se formó en Chantada en el 2010 con el mismo objetivo.

La comisión tratará de conseguir ese compromiso cuanto antes, pero con la vista puesta en lograr que el Ministerio de Fomento incluya partidas para llevar las obras más allá de Carballedo después del verano en el proyecto de presupuestos para el 2019.

Indignación general y una reunión urgente por el problema de los baches de la N-540

«De xulgado de garda». «Incrible que hoxe unha estrada en España estea así». Son dos frases que se oyeron ayer en la reunión de Chantada y que resumen la indignación generalizada por el deterioro extremo del pavimento de la N-540. Entre los alcaldes y empresarios que intervinieron en la reunión de ayer, que empezó poco antes de las doce y se celebró en la Casa da Cultura de Chantada, hubo quienes aconsejaron priorizar la reparación de la actual carretera sobre la reivindicación de la autovía. «Co argumento de que van facer a autovía pode pasar que abandonden a N-540, que é a que nos dá de comer todos os días», dijo Miguel Ángel Areán, industrial chantadino que acudió en representación de las empresas radicadas en el polígono local.

El rebacheo que está aplicando el ministerio desde hace unos días no ha servido para rebajar el enfado. La opinión generalizada entre los asistentes a la reunión de ayer es que se trata de poco más que un parche si no va seguido de la inversión de seis millones en la renovación general de pavimento prometida por Fomento ya el año pasado. Pero algunos incluso opinan que no llega ni a parche. «Persoalmente -dijo el alcalde de Carballedo-, o que están facendo estes días paréceme unha provocación». Yebra se refería a que al lado de las zonas que están siendo cubiertas con una capa nueva de asfalto están quedando sin tocar otras todavía más deterioradas.

La comisión pro autovía solicitará de forma urgente una reunión con el subdelegado del Gobierno en Lugo, Ramón Carballo, para transmitirle sus quejas por el retraso en la inversión prometida para renovar el asfalto de esta carretera y por la forma en la que está llevando a cabo el rebacheo.

Los límites de velocidad normales ya no valen

Los automovilistas que sortean a diario los agujeros del asfalto de la carretera Lugo-Ourense ya han comprobado que algunas zonas lucen nueva señalización. En tramos como el que pasa junto al polígono industrial de Chantada, las señales habituales están tapadas con plásticos negros. las sustituyen otras con fondo amarillo de obras, unas con límites de velocidad mucho menores de los que están en vigor normalmente y otras con advertencia de que sobre la calzada puede haber gravilla o piedras sueltas o que se aproximan tramos con desniveles. Se trata de un cambio de señalización similar al aplicado la semana pasada cerca de Lugo en la A-6 y la N-VI, que también tienen su asfalto notablemente deteriorado. Como están en marcha las obras de rebacheo de algunos tramos, todo apunta a que la instalación de estas señales es el paso previo al inicio de los trabajos. foto roi fernández

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