Ninguna parroquia de esta zona es de máxima actividad incendiaria

Tampoco las que sufrieron los fuegos del verano pasado en Pantón entran en esa lista


monforte / la voz

El plan contraincendios forestales que aplicará la Consellería de Medio Rural este año no incluye ninguna parroquia de la mitad sur de Lugo en la lista de zonas de máximo riesgo. Entre las denominadas parroquias de alta actividad incendiaria no aparece ninguna perteneciente a los municipios de esta zona, a pesar de que el año pasado hubo zonas a las que los servicios de extinción tuvieron que acudir varias veces por semana en los momentos de más calor del verano.

Lo cierto es que desde que la Xunta decidió someter a una especial vigilancia las parroquias en las que se producen más incendios o son más devastadores, ningún municipio del sur de Lugo ha aparecido en esta lista, que se revisa cada año. La edición de este año del plan de la Xunta contra los incendios forestales, el Pladiga, incluye 77 parroquias de máximo riesgo, 52 de ellas en la provincia de Ourense, quince en Pontevedra y solo una en Lugo. Esta última es la de Santa María de Bóveda, en el municipio de Lugo.

El verano pasado fue especialmente duro en los montes de Pantón, donde la sucesión de incendios fue en aumento desde el principio del verano. La actividad incendiaria fue especialmente intensa en parroquias ribereñas del Cabe como San Romao de Acedre y Santiago y San Fiz de Cangas. Entre finales del verano y principios del otoño hubo semanas en los que los incendios se repetían prácticamente todos los días. Los servicios de extinción fueron consiguiendo controlar todos estos fuegos sin que alcanzasen grandes dimensiones, hasta el fin de semana del 15 de octubre, en el que se produjo en toda Galicia la peor ola de incendios de los últimos años. Uno de aquellos incendios calcinó cientos de hectáreas de monte entre las parroquias de Santiago y San Fiz de Cangas.

Tiene que durar cinco años

En cualquier caso, los criterios que la Consellería de Medio Rural utiliza para considerar una parroquia como de máximo riesgo de incendios no tiene en cuenta solo la realidad de un único año. Las parroquias de alta actividad incendiaria son aquellas en las que en los cinco años anteriores se produjeron una media de siete incendios anuales o más. También las que hayan sufrido dos o más incendios de al menos doscientas hectáreas en los últimos diez años.

Eso es lo que explica que a pesar de la gravedad de la ola de incendios de mediados del pasado mes de octubre, en este 2018 el número de parroquia de alto riesgo se haya incrementado solo en cuatro.

En todo caso, la Consellería de Medio Rural mantiene la consideración de zonas de alto riesgo de incendio para ocho municipios del sur de la provincia de Lugo: Bóveda, Carballedo, Chantada, Monforte, Quiroga, Ribas de Sil, O Saviñao y Taboada. Se quedan fuera Folgoso do Courel, Sober, A Pobra do Brollón y, curiosamente, Pantón. Esta clasificación por municipios es anterior a la de las parroquias de alta actividad incendiaria y permanece invariable desde su aprobación en el año 2007.

la clasificación oficial

Zona de alto riesgo (ZAR)

Son ZAR los municipios en los que se producen incendios con más frecuencia o tienen recursos naturales de especial valor

Parroquias de alta actividad incendiaria (PAAI)

Son aquellas con una media anual de siete o más incendios en cinco años o con dos de más de 200 hectáreas en diez años y una superficie media quemada de al menos nueve hectáreas por fuego

El distrito nueve, mucho monte privado y comunal y casi nada de carácter público

La Consellería de Medio Rural divide su estructura contraincendios en diecinueve distritos forestales, cinco de ellos en la provincia de Lugo. Los municipios que forman las comarcas de Lemos, Chantada y Quiroga están todos en el denominado distrito nueve, bajo la denominación genérica de Terra de Lemos. De acuerdo con la información facilitada esta semana por la consellería dentro del Pladiga 2018, el distrito nueve es uno de los que tienen un mayor porcentaje de monte comunal.

En cualquier caso, la mayor parte del territorio forestal del sur de Lugo es monte privado. En cifras concretas, suma 87.563 hectáreas, frente a las 60.838 de monte comunal. En cambio, en esta zona no hay ni una sola hectárea de montes de utilidad pública y el terreno forestal de carácter público ocupa únicamente 2.807 hectáreas.

Helicóptero sí, pero aviones no

En cuanto a los medios que el plan contraincendios de la Xunta desplegará este año en el distrito Terra de Lemos, se mantiene la base de helicópteros del monte Marroxo, en Monforte. Sin embargo, la pista para aviones ligeros de Sober seguirá en principio sin uso, igual que el año pasado. En el resto de la provincia, estarán operativos en verano otros dos helicópteros en Portomarín y Becerreá.

Además, de las catorce torres de vigilancia que estarán operativas en Lugo durante el período de alto riesgo de incendios, tres están en el sur de la provincia. Se trata de las del monte Marroxo y las de los altos de O Faro, en Chantada, y A Moá, en Ribas de Sil.

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