El apoyo del sector vitícola a la declaración de BIC tiene precio: 1,2 millones en ayudas al año

La denominación de origen considera «innegociables» los incentivos para las viñas afectadas


MONFORTE / LA VOZ

El expediente que prepara la Dirección Xeral do Patrimonio para la declaración de la Ribeira Sacra como Bien de Interés Cultural (BIC) fue acogido con alivio por el sector vitícola. Al menos desde la óptica del consejo regulador, la Consellería de Cultura se hace eco de las propuestas que le fueron planteadas por los representantes de bodegueros y viticultores en las reuniones previas. La denominación de origen mantiene, en todo caso, una condición «innegociable» para apoyar el BIC. Solo lo hará si se concretan las ayudas por hectárea que reclama para el viñedo que será paisaje cultural.

La zona BIC incluye alrededor de mil hectáreas de viñedo en bancales de los cañones del Sil y el Miño, entre Augasmestas y la presa de Belesar -respectivos límites superiores- y la confluencia de ambos ríos en Os Peares. La ayuda que pide el consejo regulador es de 1.200 euros por hectárea, lo que supondría un montante anual de 1,2 millones de euros.

Para el presidente de la denominación de origen, José Manuel Rodríguez, la declaración será positiva «sempre que non faga unha foto fixa da Ribeira Sacra». «A paisaxe vitícola -añade- non son pedras, é cambiante como as condicións que a rodean». Las trabas con las que pueda tropezar la actividad vitícola, según destaca, afectan directamente «ao atractivo da paisaxe que está a tirar do turismo».

Decisión del pleno

El pleno de la denominación de origen se reunirá, después de que sus integrantes estudien el expediente, para decidir si presentan o no alegaciones. Pero el beneplácito del consejo regulador a la declaración de paisaje cultural dependerá de la creación de una línea de subvenciones por el mantenimiento del viñedo en bancales. En Canarias, subraya José Manuel Rodríguez, se están concediendo ayudas de 1.700 euros anuales por hectárea a los viticultores por conservación del paisaje. «Se as viñas son as que van soster a candidatura a Patrimonio da Humanidade, os que as traballan deben ter a súa contrapartida», subraya.

Casetas de piedra y 30 metros de superficie cubierta

La Consellería de Cultura permitirá la apertura de nuevas pistas con firme de hormigón en el ámbito del viñedo que será Bien de Interés Cultural, para garantizar la conservación del firme frente a las escorrentías en zonas de fuerte pendiente. El expediente tampoco cierra la puerta al acondicionamiento de bancales en nuevas plantaciones, siempre que la pendiente sea superior a los 45 grados y sin exceder los dos metros de altura en los muros. Por debajo de esa inclinación se permitirán terrazas sin muros, con el mismo límite de altura en las paredes. Las casetas a pie de viña, por su parte, no podrán exceder los 30 metros cuadrados de superficie cubierta, y los muros deberán ser de piedra.

Color verde o negro, sin brillo, para los elevadores

El expediente de declaración de Bien de Interés Cultural exime a la instalación de elevadores del permiso de Patrimonio, por entender que son «consubstanciais ao desenvolvemento da actividade» en viñedos de fuerte pendiente como los de la Ribeira Sacra. La Consellería de Cultura fija, sin embargo, determinadas condiciones relativas a su funcionamiento. «Buscarán o menor trazado e percorrido, nas proximidades dos accesos e pistas. e mantendo a estrutura de socalcos existente», señala. Los trazados nunca podrán ser en diagonal, reducirán su anchura al máximo y los montajes deberán ser pintados «en cores negras, verdes ou térreas», en tonos mates y sin brillos.

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