Iglesias vetadas para los peregrinos

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

NATALIA ÁLVAREZ

Los usuarios del Camino de Invierno apenas tienen ningún edificio religioso en el que sellar su credencial

16 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Al menos cien kilómetros recorridos y sellos de los lugares de paso que los certifiquen. Esos son los requisitos con los que tienen que cumplir los peregrinos que quieran obtener la Compostela, el documento que acredita que han hecho el Camino de Santiago. Las asociaciones de amigos de la ruta jacobea defienden desde hace años la apertura de las iglesias para que los caminantes puedan obtener en ellas los sellos con los que conseguirán la Compostela. En las más concurridas lo están consiguiendo. En el Camino de Invierno, esa posibilidad apenas existe. En todo el tramo que pasa por la Ribeira Sacra no hay una sola iglesia abierta para los caminantes. Y en el conjunto de esta ruta solo la iglesia de Santiago de Taboada, en Silleda, ofrece ese servicio.

«Noutros camiños estase logrando e o Camiño de Inverno xa é oficial, tamén o temos que conseguir». Aida Menéndez, la presidenta de la asociación Camiños a Santiago pola Ribeira Sacra, muy activa en la reivindicación de oficialidad para esta ruta, sostiene que solo en el sur de Lugo harían falta tres o cuatro iglesias abiertas para que los peregrinos pudiesen conseguir los sellos acreditativos de que han completado todas las etapas.

A ella le parece que hay dos razones de peso que justificarían la apertura de estas iglesias. La primera tiene que ver con la raíz religosa de las peregrinaciones a Santiago. «Ter as igrexas abertas aos actuais peregrinos á orixe do Camiño de Santiago, aos tempos nos que os que pasaban podían entrar nos centros relixiosos a rezar ou render culto a reliquias», explica.