El sector turístico, descontento con el cierre de los catamaranes

Las empresas locales creen que perderán muchas reservas en noviembre y diciembre

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monforte / la voz

La decisión de la Diputación de acortar en dos meses -los de noviembre y diciembre- la temporada de navegación en catamares la Ribeira Sacra no ha sentado nada bien entre los negocios turísticos relacionados con estas rutas, especialmente con las más populares y solicitadas, las del cañón del Sil. Los hosteleros que tienen sus locales en el entorno del embarcadero de Doade o de Ponte da Abeleda son los que se consideran más directamente perjudicados, pero señalan que las consecuencias del cierre afectarán también a otros.

Los responsables del restaurante A Cantina, en Sober, califican de «nefasto» el cierre de las rutas y dicen estar muy preocupados porque ya contaban con un buen número de reservas para el mes próximo y creen que las van a perder. «Unha parte moi grande dos clientes que temos son os usuarios dos catamaráns e se os barcos non funcionan durante esa temporada xa non van querer vir», afirman. Fernando González, propietario de Adega Algueira y del restaurante O Castelo, dispone de su propia embarcación turística pero piensa que el cierre de los catamaranes afectará igualmente a sus negocios. «Esto perjudica a todo el turismo de la zona y no solo en los lugares más próximos a los embarcaderos, porque también se va a notar mucho en los negocios de Monforte», dice a este respecto. «Si Monforte se ve ahora lleno de gente en verano y en otoño, hay que tener en cuenta que eso se debe en una parte muy grande a las rutas del cañón del Sil»,

Lo mismo opinan los dueños del hospedaje de turismo rural Casa Ruperto. «Os turistas que veñen viaxar nos catamaráns comen despois nos restaurantes de toda a zona, fan catas nas adegas e tamén fan compras nos comercios, sobre todo nos de Monforte», apuntan. «As rutas do románico e outras ofertas que hai na Ribeira Sacra están moi ben, pero son só para certo público, mentres que os catamaráns atraen a miles de visitantes», añaden.

Los propietarios de Casa Santo Estevo, otro hospedaje rural de Sober, opinan que las rutas deberían permanecer abiertas al menos hasta el puente de la Constitución. «En novembro hai moita xente que vén coa idea de facer unha viaxe en catamarán e cremos que se non hai barco xa non virán», señalan.

Afluencia elevada

Los propietarios de todos estos negocios señalan por otro lado que este otoño está siendo especialmente concurrido en las rutas de catamarán gracias a las condiciones meteorológicas. «Están os barcos cheos todos os días e se houbese máis barcos irían igual de cheos», dicen en A Cantina. «Este mes está toda la zona a tope y en noviembre puede seguir igual si el tiempo no cambia mucho», indica por su parte Fernando González.

La afluencia de visitantes a las rutas de catamarán se nota también en negocios que no están enfocados específicamente al turismo, como el restaurante O Xugo, que funciona desde enero en Sober. «Aquí atendemos sobre todo a trabajadores, pero también tenemos muchos clientes que van al cañón del Sil y que paran a desayunar, a comer o a tomar un café o un refresco», explican. «No sabemos si se va a notar mucho el cierre de los catamaranes en noviembre y diciembre porque aún no tenemos experiencia de esa época del año, pero está claro que estas rutas turísticas ayudan mucho a que todos tengamos más clientela», agregan.

«También se va

a notar mucho

en los negocios

de Monforte», dice

un empresario

Una medida que no será positiva para la imagen de la Ribeira Sacra, según la hostelería

Beatriz Vila, representante en el sur lucense de la asociación provincial de empresarios de hostelería, considera que el cierre anticipado de los catamaranes no va a ser positivo para la imagen de la Ribeira Sacra. «Una de las cosas que nos critican muchos visitantes es que los servicios turísticos no funcionan todo lo bien que debieran y suspender ahora las rutas fluviales, que atraen a muchísima gente, no va a hacer cambiar esa idea», dice. «Los viajes deberían mantenerse hasta fin de año aunque solo sea los fines de semana», apostilla.

Las responsables de la agencia turística digital Siente Galicia -entre las que se encuentra la monfortina Keina González- centran en la Ribeira Sacra una gran parte de su actividad y sus ofertas incluyen recorridos en catamarán por el Sil. «El cierre no nos va afectar porque solo ofrecemos esos viajes hasta este mes, ya que no sabíamos con certeza lo que iba a pasar con ellos en noviembre y diciembre», puntualizan desde la empresa. «No es que no haya demanda en ese período, porque en el 2016 la Diputación mantuvo las rutas abiertas hasta diciembre y tuvieron muchos usuarios», apuntan por otro lado.

Las empresarias consideran que durante los dos últimos meses del año los catamaranes de la Ribeira Sacra pueden seguir atrayendo a muchos viajeros a no ser que las condiciones meteorológicas se vuelvan muy desfavorables. «Los fines de semana y las fechas señaladas tienen mucha demanda y si se ofrecen viajes habrá clientes que los pidan, salvo si hace muchísimo frío o si nieva, pero no parece que eso vaya a pasar este año», concluyen.

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