Una monfortina cobrará 17.000 euros por un resbalón en un supermercado

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

El establecimiento fue condenado porque no puso todos los medios para evitarlo

27 nov 2016 . Actualizado a las 09:00 h.

Un supermercado tendrá que pagarle a una vecina de Monforte algo más de 17.000 euros por las heridas que sufrió al resbalar en uno de sus establecimientos. El accidente ocurrió hace tres años y un juzgado acaba de darle la razón a la demandante, a pesar de que el resbalón se produjo a causa de la lluvia que caía en esos momentos en el exterior y no porque hubiese caído algún líquido en el suelo del local. El fallo tiene en cuenta, entre otras cosas, que no es el primer accidente de estas características que se produce en ese supermercado.

El incidente que dio lugar a esta sentencia se produjo el 12 de abril del 2013. La demandante entraba en el hipermercado Gadis de la calle Chantada en un momento en el que llovía de forma copiosa. Nada más atravesar la puerta resbaló en el suelo mojado. En la caída se rompió la mano. Fue trasladada en ambulancia al hospital, donde los médicos comprobaron que había sufrido una fractura distal del radio y otra de la apófisis de hueso cúbito.

La empresa propiedad de la cadena de supermercados Gadis trató de demostrar que no es posible atribuirles a ellos la responsabilidad de este accidente. En su defensa, alegaron que en cuanto vieron que llovía el personal del hipermercado colocó en el suelo carteles que advertían contra posibles resbalones. Que lloviese, argumentaron, era un imprevisto contra el que ellos no podían hacer nada.

Pero los trabajadores del hipermercado no se limitaron a poner los letreros de advertencia cuando vieron que llovía. Después de que la demandante resbalase y fuese evacuada en ambulancia, también colocaron unas alfombras en la entrada en la que se produjo el suceso. Antes de eso, en ese acceso solo había una alfombra, encastrada en el suelo, y situada de modo permanente junto a la puerta.

En su resolución, el juez de Monforte que firma el fallo cita cerca de cuarenta sentencias más con casos similares, unas resueltas a favor de los demandantes y otras en contra. Y concluye que en una situación como la del día que la demandante resbaló solo se puede atribuir la responsabilidad a los propietarios del establecimiento si omiten «medidas de vigilancia, mantenimiento, señalización, cuidado o precaución que debían considerarse exigibles».

Demasiado tarde

El juez admite que la reacción de los responsables del establecimiento de poner más alfombras es «lógica y esperada», la normal en un caso así. Pero se pregunta por qué no lo hicieron antes y refuerza este argumento con algunos de los testimonios que se oyeron en el juicio. Otros clientes del establecimiento aseguraron en la vista que ellos también habían resbalado ese día al entrar en ese establecimiento. Y añadieron que los carteles que advertían del peligro no estaban exactamente en la puerta, sino más adentro. Además, una técnico de la ambulancia que trasladó a la herida al hospital testificó que ya habían tenido que acudir antes más de una vez a este hipermercado por incidentes similares. El establecimiento, dice la sentencia, «adoptó la medida más eficaz cuando ya era tarde».

El informe pericial aportado por la empresa valoraba más alto el daño causado

El juez que condenó a la empresa propietaria de este hipermercado a pagar una compensación a la víctima de la caída, tuvo que sopesar dos informes periciales distintos para poder calcular la cuantía económica de la indemnización. La demandante, representada por el abogado monfortino José Manuel Puga, aportó su propio informe, firmado por un especialista que había sido contratado por ella con ese fin. La empresa presentó, por su parte, otra tasación suscrita por un perito judicial.

El juez decidió aceptar los cálculos aportados por el técnico al que había recurrido la víctima para hacer la valoración económica. La sentencia considera que este informe evalúa de una manera más correcta las secuelas que sufrió la herida tras la caída, a pesar de que se da la circunstancia de que el perito judicial al que recurrió la empresa hacía una estimación económica más elevada del conjunto de lesiones y secuelas.

La sentencia detalla que la vecina que resbaló a la entrada del supermercado sufrió una fractura en su mano derecha. La indemnización acordada por el juzgado está en consonancia con las lesiones y las secuelas padecidas por la mujer. El personal de la ambulancia que la atendió tras sufrir la caída aseguró, según recoge la sentencia, «que con anterioridad, en más de una ocasión, habían tenido que acudir a socorrer a otras personas por caídas en la entrada del establecimiento». El juez concluye por ello que la empresa debía tener constancia de que «esa y otras zonas de acceso al local planteaban problemas».