Vino natural también en Ribeira Sacra

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Un documental se hace eco de experiencias alternativas a la elaboración convencional

05 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El próximo 26 de noviembre se estrenará en Granada el documental Fermentación espontánea. La elección del escenario no es casual. En la sierra de la Alpujarra está Barranco Oscuro, una de las doce bodegas -una por cada mes del año- que desfilan por la película. Son de procedencias dispares, pero todas tienen un denominador común: elaboran vinos naturales, sin pesticidas en la viña y con una mínima intervención en bodega. «He aprendido que en el vino hay valorar quién está detrás de la botella. Y los que están detrás de estos vinos son todos gente increíble», dice Clara Isamat, directora del documental. Laura Lorenzo, viticultora de la zona del Bibei, en Ribeira Sacra, protagoniza el mes de junio en esta peculiar mirada sobre el ciclo de la vid.

Fermentación espontánea es una de las caras de un proyecto más amplio del que forma parte el libro Raíces del vino natural, un año en la viña. La autora en ambos casos es Clara Isamat, que abandonó su trabajo de fotógrafa de prensa en Barcelona para acabar convertida en sumiller. El restaurante que abrió en el 2005 en el Ampurdán fue su primer contacto con los vinos naturales. La pasión por ellos se desataría luego a raíz de un curso en el Celler de Can Roca, impartido por el prestigioso sumiller Josep Roca. Allí aprendió que, sin barnices de por medio, los vinos tienden a reflejar además de la tierra de procedencia la personalidad de sus autores.

Al abandonar el restaurante, Clara Isamat se quedó sin trabajo. Pero ganó a cambio un bien muy preciado: tiempo para poder escribir su libro sobre los vinos naturales. Esa era la idea inicial cuando comenzó a visitar a los elaboradores. Las modernas cámaras digitales le abrían la posibilidad no solo de hacer fotos, sino también de grabar vídeos. Así, casi por casualidad, nació el documental Fermentación espontánea. «Se pueden entender muchas cosas a través del vino», dice Laura Lorenzo, artífice del proyecto Daterra Viticultores, en el tráiler. En su caso, y en el resto de los productores que simbolizan cada mes de año, el vino no solo es una fuente de ingresos. Responde también a una filosofía de vida que tiene como prioridad dejar una tierra viva a las futuras generaciones.