La ruta de senderismo más vertiginosa de Galicia crece en su tercer aniversario

Francisco Albo
francisco albo QUIROGA / LA VOZ

LEMOS

GUILLERMO DÍAZ AIRA

La ardua subida al pico de Penaboa, la sierra de O Courel, cuenta desde hace poco tiempo con tres variantes

21 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El mes próximo se cumple el tercer aniversario de la apertura de la ruta de senderismo del pico de Penaboa, en la sierra de O Courel, considerada por muchos aficionados como la más dura de Galicia. La creación de este itinerario se debe principalmente a Orlando Gregorio Álvarez, miembro de la asociación ecologista SOS Courel, quien desbrozó en solitario el tramo más complicado de la subida, aunque en otros momentos contó con la colaboración de algunos voluntarios. En tiempos más recientes, Álvarez acondicionó otros dos senderos que permiten llegar hasta el pico y señalizó todos estos accesos.

Desde que la ruta quedó abierta empezó a ganar entre los adeptos al senderismo y al montañismo una popularidad que no deja de crecer. Guillermo Díaz Aira, coordinador del albergue turístico municipal que gestiona en Quiroga la empresa Tourgalia, ha guiado desde entonces numerosas excursiones hasta el pico de Penaboa, situado en la falda del monte Pía Paxaro, que con sus 1.613 metros es el segundo más alto de la sierra, después del Formigueiros. La cima de Penaboa está un poco por debajo, a 1.590 metros. Las últimas fueron realizadas por miembros de la asociación Galicia Senderismo, que efectuaron dos recorridos los dos últimos fines de semana. «Querían volver este domingo pero non vai ser posible porque pronostican chuvia», explica Díaz.

Visitas constantes

Al margen de las excursiones que organiza regularmente el albergue de Quiroga, muchas otras personas realizan por su cuenta la ascensión al pico, explica Díaz. «Está vindo constantemente moita xente por libre porque como agora está todo ben sinalizado é moi fácil encontrar o camiño, e aínda hai pouco incluso houbo un grupo no que había personas de en torno a 70 anos de idade», agrega. Sin embargo, la caminata no está al alcance de cualquiera, ya que comprende un kilómetro de subida por una pared casi vertical. Tampoco es apta para los que sufren de vértigo, puesto que un trecho pasa por el borde un barranco de unos cuatrocientos metros de altura.