La fiesta que vuelve 200 años después

Una parroquia de A Pobra do Brollón recupera una celebración tradicional al calor de las prospecciones arqueológicas en el castro de San Lourenzo


La romería de San Lourenzo de Cereixa vuelve a celebrarse el próximo miércoles después de haberse perdido hace casi dos siglos en el olvido. Y lo hace gracias al proyecto arqueológico del castro de San Lourenzo, que este verano destapa este yacimiento arqueológico de A Pobra do Brollón, que se encontraba cubierto por una espesa capa de vegetación. Este plan integró desde el principio a la asociación de vecinos María Castaña, cuyos integrantes quisieron aprovechar la ocasión para recuperar la vieja tradición del festejo y la procesión de San Lourenzo desde la iglesia hasta las ruinas del castro que se hacía cada 10 de agosto.

El castro de San Lourenzo, que también recibe el nombre de Alende, ya era conocido así a mediados del siglo XVIII, por lo que es posible que ya existiera en la época medieval. A San Lourenzo rezaban los vecinos en épocas de sequía para que trajera agua. La figura fue llevada en su día a la iglesia parroquial de Cereixa desde una antigua ermita edificada encima del castro.

Todo el proyecto llevado a cabo tiene como objetivos recuperar tradiciones de esta parroquia y devolverles a los vecinos su patrimonio. Las actividades de esta romería están directamente relacionadas con el proyecto arqueológico del castro.

La imagen de San Lorenzo

A las diez de la mañana, la restauradora Marien González Añón, una de las mejores de Galicia, dará una charla sobre la restauración que realizó a la escultura de San Lourenzo. Explicará todo el proceso que se realizó para devolverle sus características originales. A lo largo de la mañana se hará la misa en honor al santo y posteriormente una procesión desde la iglesia hasta las ruinas de la ermita.

A media mañana tendrá lugar una visita a las excavaciones arqueológicas de la mano de Xurxo Ayán, el profesional encargado de la dirección técnica de estas prospecciones. Además en el propio castro habrá una carpa-restaurante para los que quieran quedarse a comer.

De cuatro a seis de la tarde, la fundación Terra Termarum organiza unos talleres para todos los públicos de cerámica castreña y de metalurgia de bronce y una actividad didáctica para que los más pequeños vean en qué consiste la labor que se lleva a cabo en el castro. A las siete, se presenta un hermanamiento con tres proyectos en la provincia de Pontevedra para aquellos que quieran ir a visitarlos: el de Castrolandín, dirigido por Mario Touceda; el de la Costa dos Castros con Xosé Gago; y el de Campo da Lanzada, con Rafael Rodríguez.

Por la noche, en el conocido como Burato dos Mouros, del que la tradición oral asegura que es un pasadizo para viajar en el tiempo, se celebrará una sesión de cuentos. A partir de las 23:30 horas habrá una observación astronómica para poder ver la lluvia de estrellas conocida como lágrimas de San Lorenzo, en la que colabora la asociación astronómica de Ourense. Para acabar la jornada, a la una de la madrugada habrá una queimada.

Las entidades que promueven este proyecto de recuperación del patrimonio históirico son el Ayuntamiento de A Pobra do Brollón, el Grupo de Investigación en Patrimonio Construido, de la Universidad del País Vasco, el Instituto de Ciencias del Patrimonio del Csic y la Cátedra Unesco de Paisajes Culturales y Patrimonio.

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