Las pequeñas cosas de la política

Tomé cierra sus doce primeros meses de mandato sin frentes abiertos con los principales agentes socioeconómicos


MONFORTE / LA VOZ

Hay quien dice que la felicidad se esconde en las pequeñas cosa de la vida. Por lo que parece, el alcalde ha tenido muy presente esa máxima en su primer año de gestión. «Tomé es una persona inteligente y sabe que los pequeños detalles son lo que más valora la gente», dice Milagros Fernández, presidenta de la asociación de vecinos de A Florida. Fuera del convenio para la depuradora del puerto seco (144.000 euros) y de las obras de renovación de la traída de la Corredoira (213.000 euros), el gobierno municipal no se ha significado por sus grandes inversiones. «Tampoco se pueden esperar en el actual contexto», opina el delegado de la CEL, Antonio Rodríguez. Los pequeños detalles son, por encima de otros proyectos, los que le valen a Tomé un aprobado por parte de los agentes socioeconómicos.

«Nosotros percibimos una buena disposición al dialogo y los trámites burocráticos se agilizaron cuando queremos hacer alguna actividad», dice María José Senra, presidenta del Centro Comercial Urbano (CCU) de Monforte. La asociación de comerciantes observa una mayor receptividad en el gobierno municipal cada vez que se produce algún problema y valora los esfuerzos para mejorar el alumbrado público. Para su presidenta, sin embargo, la iluminación es un aspecto que todavía puede ser mejorado.

La puesta en funcionamiento de fuentes que llevaban tiempo averiadas y el arreglo e instalación de puntos de luz han sido presentadas por Tomé de forma recurrente como señas de identidad de un nuevo modelo de gestión más apegado a la calle. «No percibo cambios espectaculares, ni para lo bueno ni para lo malo. Pero el balance de este primer año me parece bastante positivo, sobre todo si se tiene en cuanta la situación de gobierno en minoría», sostiene el delegado de la CEL. «A veces -añade- es cuestión de querer hacer las cosas, sin necesidad de grandes inversiones que además hoy son difíciles de conseguir».

Calles en mal estado

Una de las principales inversiones en lo que va de mandato se destinó a la traída de agua del barrio del hospital. «Nos cambió el barrio en aspecto y calidad de vida. Nadie que no estuviese ya instalado quería un piso en esta zona», explica Miguel Ángel Pino, presidente de la asociación de vecinos. Su homóloga de la asociación del barrio de A Florida, sin suspender al equipo de gobierno, le pone deberes. «Esté muy bien poner luces o fuentes, peor hay muchas calles que están francamente mal y con un bacheo no llega», advierte Milagros Fernández. Por otra parte, no ve razones para que el equipo de gobierno ponga pegas a la apertura de los viales del puerto seco o a la cesión del bajo del hotel Comercio para un centro de acogida al peregrino.

Las actuaciones musicales que se anuncian para las fiestas merecen buena valoración

El interés del gobierno municipal por recuperar el «modelo tradicional» de las fiestas patronales parece haber calado entre los comerciantes y algunas asociaciones de vecinos. La presidenta del CCU valora muy positivamente las actuaciones musicales que presentó el alcalde la pasada semana. «Me parece estupenda la idea de volver a las fiestas de antes. Las patronales no pueden ser como un festejo de barrio», dice María José Senra. Auryn y Antonio Orozco son, para ella, dos atracciones musicales con gancho suficiente para traer gente a Monforte en el mes de agosto. «Una actuación es para jóvenes y otra para gente de mediana edad. Si van desde aquí a otros sitios para ver a Auryn, supongo que también vendrán los de fuera a Monforte», señala.

Miguel Pino, de la asociación de vecinos del barrio del hospital, comparte el optimismo de la presidenta de los comerciantes en lo relativo al tirón del programa musical de las fiestas de agosto. «El cambio que se le quiere dar ahora me parece un acierto muy grande. A estas alturas ya se está hablando de las fiestas. En los últimos años, pasaban desapercibidas hasta que llegaba el día 10 de agosto», opina el portavoz vecinal.

No descuidar la muralla

Arturo Ceide, uno de los integrantes de la asociación del casco viejo Castro Dactonio, valora de forma especial el desbloqueo del plan de protección. «Tener bien cuidado un casco histórico como el nuestro es muy importante para la economía de Monforte», afirma. De cara al futuro, confía en que el equipo de gobierno pueda impulsar algún tipo de actuación en la muralla de San Vicente. «Se hicieron cosas, pero aún queda mucho por trabajar», opina.

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