Localizan el cuerpo de un concejal de Monforte asesinado en 1938

Carlos Cortés
carlos cortés MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Quiroga (2008). Recuperados los cadáveres de seis agricultores de Valdeorras que se habían ocultado en la aldea de Cereixido para escapar de la represión y acabaron asesinados por falangistas.
Quiroga (2008). Recuperados los cadáveres de seis agricultores de Valdeorras que se habían ocultado en la aldea de Cereixido para escapar de la represión y acabaron asesinados por falangistas. roi fernández

Una asociación se ofrece a sacarlo de la fosa común en la que se encuentra

19 may 2016 . Actualizado a las 22:36 h.

Voluntarios de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica tienen localizado en un cementerio parroquial de A Pobra do Brollón los restos mortales de dos vecinos de Monforte que fueron víctimas de una ejecución extrajudicial en 1938. Uno de ellos había sido concejal izquierdista en la corporación monfortina durante la Segunda República. Los responsables de esta asociación tratan de encontrar a familiares de los dos fallecidos para preguntarles si quieren que sus restos sean desenterrados de la fosa común en la que se encuentran.

Documentación de la época recopilada por este colectivo, que trabaja desde hace años por la localización de las fosas comunes de la dictadura y la reparación moral de las víctimas, permite identificar con relativa exactitud el lugar en el que se encuentran los cuerpos de Ramón Somoza Álvarez, que fue concejal del PSOE en la corporación monfortina, y de José Rodríguez Silvosa, un sastre del barrio de la Estación al que las autoridades franquistas acusaban al parecer de matar a un falangista. Sus cuerpos aparecieron en un paraje del municipio de A Pobra do Brollón conocida como O Seixo y fueron encerrados en una tumba sin identificar en el cementerio más cercano, el de la parroquia de Castroncelos.

Buscaban otros dos cuerpos

A ese cementerio acudieron a principios de mes especialistas voluntarios de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica. No buscaban estos dos cadáveres, sino los de los hermanos José María y Ricardo García Moral, que cuando se produjo el golpe militar de 1936 vivían en Montefurado (Quiroga) y que fueron asesinados el 6 de septiembre de aquel año. Sus cuerpos fueron encontrados al pie de la carretera entre Quiroga y A Pobra do Brollón y enterrados también en fosas sin identificar en el cementerio de Castroncelos. En la asociación supieron hace poco que sus descendientes querían recuperar sus cuerpos, así que después de recibir una solicitud formal un grupo de voluntarios se desplazó a esta localidad a principios de este mes y se pusieron a buscarlos, pero se fueron de vacío.