Un peregrinaje tras las huellas del santo que vino de Andalucía

CARLOS RUEDA, FRANCISCO ALBO MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Una antigua ruta de O Incio fue seguida por los viajeros que recorrían el Camino Francés

16 jun 2017 . Actualizado a las 18:57 h.

El llamado Camiño das Fontes formaba parte de antigua vía de comunicación que unía la capital del municipio de O Incio con Val do Mao y finalizaba en Samos. Pero también fue recorrido durante siglos por los peregrinos que se desviaban del Camino Francés para visitar el santuario de San Eufrasio, en la iglesia parroquial de Santa María do Mao. El recorrido empezará junto a este templo. Antes de iniciarlo, merece la pena detenerse un poco para conocer el santuario.

Los orígenes de la iglesia, según la tradición, se remontarían al siglo VIII, cuando se produjo el supuesto traslado del cuerpo de san Eufrasio desde la localidad de Andújar, en Jaén, a consecuencia de la invasión musulmana. Su estilo arquitectónico es indefinido. Parece haber sido originalmente un templo visigótico, pero la construcción también ofrece huellas de la influencia románica y renacentista, así como añadidos del siglo XIX. Esta iglesia, al igual que las de San Román y San Salvador -situadas en las cercanías- presenta la peculiaridad de tener el cementerio que lo circunda rodeado por un muro y cubierto por un tejado. El retablo que ocupa toda la cabecera es de estilo renacentista y en el centro de la nave se encuentra el sepulcro con los supuestos restos de san Eufrasio, considerado como uno los legendarios siete varones apostólicos que llevaron el cuerpo de Santiago a su sepulcro en Compostela.

Un priorato de Samos

Frente a la iglesia se halla un edificio que albergó en tiempos un priorato dependiente de la abadía de Samos. Tras la Desamortización de 1835 quedó convertido en casa rectoral. En la fachada tiene dos piedras de armas con los símbolos del monasterio de Samos. Hace unos años se proyectó su rehabilitación para instalar en su interior un centro de interpretación del valioso patrimonio arqueológico de la zona. Pero el proyecto se frustró y las las obras se redujeron a la reposición de la maltrecha cubierta.